Redacción Canal Abierto | Según un informe del Ministerio de Trabajo, sólo entre mayo y junio se registraron 10.600 asalariados menos en el sector público. Las proyecciones para los trabajadores del Estado tampoco son auspiciosas para los meses venideros: durante lo que resta de 2018 y 2019 la tendencia a la baja en el empleo público se incrementará de la mano de la decisión de Poder Ejecutivo de congelar por dos años las incorporaciones en el Estado.

“Lo que menos estamos es tranquilos, ya van 35 mil trabajadores menos en el Estado nacional –sostuvo el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Hugo Godoy, en diálogo con Chiche Gelblung–. Perdemos porque nos echan, perdemos porque nos reducen el salario, porque nos modifican las condiciones de vida, porque suben las tarifas. Es un Gobierno que está contra el pueblo argentino”.

Las bajas en la Administración Pública Nacional eran, en parte, compensadas por el incremento de trabajadores municipales (+11.239), y provinciales (+25.350, según datos del Ministerio de Modernización), lo que amortiguaba en parte los despidos de Nación. Como consecuencia, muchos de los despedidos fueron en rigor precarizados, ya que los salarios en provincias y municipios son en promedio menores a aquellos de los que dependen de Nación, y varían significativamente entre sí.

Pero eso amenaza con cambiar, ya que las provincias se encuentran comprometidas en su mayoría a reducir el gasto gracias a haber suscripto a la ley de responsabilidad fiscal. Por añadidura, el Presupuesto 2019 que la Casa Rosada acaba de enviar a Diputados anticipa que las transferencias corrientes a las provincias serán de $81.633 millones, lo que significa una caída de 17,5% anual, producto de que una parte de las transferencias por compensaciones del Consenso Fiscal no estará en 2019.

“En los dos años y medio, se fugaron US$ 56 mil millones. Se van a los bancos amigos del Gobierno que están haciendo las grandes ganancias. Cuando se devalúa el peso, lo que se produce es una pérdida del ingreso de los que vivimos con el peso argentino. Los que se benefician son los que viven con el dólar, que son los sectores minoritarios. Cada mes que cobramos nuestro sueldo, está más devaluado, aunque nominalmente sea lo mismo”, agregó Godoy.

Para el dirigente del gremio estatal –que participará de manera activa del paro nacional por 36 horas, el 24 y 25 de este mes–, no se trata de mala praxis. “Es lo que están buscando. Están haciendo una transferencia de riqueza de los sectores que menos tienen a los que más tienen, no es una cuestión de opinión política, es un hecho objetivo. A fin de año vamos a tener una población debajo del nivel de pobreza del 40%. ¿Es porque no saben, porque no pueden? No: quieren eso”, sentenció.

 

Ilustración: Marcelo Spotti

en octubre

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