“Soy un agradecido a la vida” Por Hernán López Echagüe

Una frase insultante, despropositada, fuera de toda razón, engañosa, cruel, hipotenusa, cobarde, patética, homogeneizada, vil, chabacana, tirada de los pelos, pedorra, sabor helado de limón, subterránea, maliciosa, disparatada, apta todo público, impía, descascarada, taciturna, agua de fideos de ayer.

Qué sé yo. A mí, al menos a mí, la vida no hizo más que meterme en un encadenamiento de despelotes, sinsabores, ausencias, laberintos, amores, intrigas, ignorancia, imposibilidades, amores, frustraciones y amores y amores. De modo que no tengo minga que agradecerle. En todo caso, ella debería agradecerme a mí por haberla tratado con tanta obsequiosidad. Hasta ahora, quede claro.

 

N. de R.: En la foto, Violeta Parra, valga el homenaje y el pequeño chiste.