Redacción Canal Abierto | La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, junto a la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, acompañadas por un elenco de funcionarios de Cambiemos, presentaron esta mañana un plan de “saturación policial” para el conurbano que prevé el despliegue de 7.500 efectivos de fuerzas federales en distintos municipios. Es claro: frente a la crisis, pan y tortas, o (en otras palabras) planes sociales y garrote.

El día elegido no deja de ser sugestivo, en la previa a un paro nacional convocado por todas las centrales y la mayoría de los gremios. Al mismo tiempo que en el Puente Pueyrredón una gran convocatoria de manifestantes de la CTA Autónoma y de movimientos sociales como Barrios de Pie, la CTEP, el Movimiento Evita y la CCC entre otros, intentaba cruzar el Riachuelo hacia la Ciudad de Buenos Aires y eran bloqueados por un operativo con gran despliegue de efectivos de la Prefectura. Luego de varias horas y tras momentos de tensión que, gracias a la contención de la dirigencia, no pasaron a mayores, lograron pasar.

Pero a pocos kilómetros de allí, en Quilmes, junto al intendente Martiniano Molina y a otros jefes comunales, la dupla Pato-Mariu con la justificación de “la lucha contra la inseguridad y el narcotráfico” anunció el incremento de 1.500 efectivos federales a los 6.000 que ya se esparcieron por el conurbano.

“Estamos una vez más todos juntos, las fuerzas de Seguridad de la Nación y la Provincia, los ministros, todos los equipos, trabajando juntos por una prioridad de los vecinos bonaerenses: vivir en paz, estar más tranquilos, dejar de tener miedo. Estamos sumando nuevas acciones para que la tranquilidad llegue”, dijo Vidal durante un acto en el Parque de la Ciudad del partido de Quilmes. Sería necesario precisar a qué le tienen miedo y a quién quieren asustar.

En el combo “evitemos los desbordes sociales y sostengamos la gobernabilidad” también estuvieron presentes el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo; el intendente de San Fernando, Luis Andreotti; de San Isidro, Gustavo Posse; de Vicente López, Jorge Macri; de Lanús, Néstor Grindetti, y de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, y los jefes de las fuerzas federales de seguridad.

Como supo declarar el jefe de la policía bonaerense Fabián Perroni, en mayo, “la pobreza y la exclusión llevan a que muchas personas salgan a robar“. Desde entonces, la moneda argentina se devaluó un 50%, la inflación se acerca al 40% y los últimos datos brindados por el INDEC señalan que en el conurbano el desempleo alcanza el 12,4%. No son cifras, es combustible en un contexto social inflamable.

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