Redacción Canal Abierto | Esta mañana, el país despertó con trabajadores y trabajadoras de las 24 provincias organizándose contra el desguace de la salud pública. Fueron miles quienes se movilizaron de Ushuaia a La Quiaca para decir no al Presupuesto de ajuste, a la desjerarquización del Ministerio de Salud, devenido en Secretaría, y a la Cobertura Universal de Salud (CUS), que pretende reducir al mínimo la atención de la salud pública.

En la Ciudad de Buenos Aires, la concentración empezó pasado el mediodía en 9 de Julio y Moreno, en las puertas del ex Ministerio. Trabajadores y trabajadoras de la Fesprosa, Cicop, el Hospital Francés, ATE, los visitadores médicos, docentes, mineros de Río Turbio, organizaciones de niñez, territoriales, la CTEP, Barrios de Pie, la CCC y otras agrupaciones sociales, gremiales, deDerechos Humanos se movilizaron desde allí a Plaza de Mayo en defensa de la salud pública y contra el ajuste del Gobierno. En todos los hospitales faltan insumos, medicamentos, métodos anticonceptivos.

“Estás desmantelando el Plan Nacional de Vacunación”, denuncian los y las profesionales de la salud. Y es sabido que sin vacunas, que no haya epidemias sería un milagro. “No hay turnos para atenderse”, dicen los y las pacientes. “Los hospitales se caen a pedazos”, se escucha entre la gente. Por eso, la movilización de hoy fue masiva: profesionales y pacientes se unieron para decir basta a la política de ajuste neoliberal que pretende que cada persona pague por su salud. En Estados Unidos, siete de cada diez personas en bancarrota está en esa situación porque algún miembro de su familia sufrió algún problema de salud.

“El novedoso plan de Cobertura Universal de Salud no difiere una línea de aquel que nos propusiera el Banco Mundial en 1993. En ese momento el actual ministro era funcionario de alto rango en el Ministerio de salud de Carlos Menem. La financiación de este nuevo plan focal (falsamente bautizado como “universal”) no vendría, como en el caso del Nacer y el Sumar de los organismos financieros internacionales, sino de un diezmo que pondría la burocracia sindical a cambio de cobrar sus deudas y mantener la paz social. Este seguro de canasta mínima con población a cargo está en las antípodas del universalismo y es una vuelta de tuerca vernácula de los planes focales que impusieran en los noventa el FMI y el Banco Mundial”, dijo Jorge Yabkowski, presidente de Fesprosa (Federación que nuclea a los y las profesionales de la salud en todo el país).

El médico dijo además que con el pretexto de que el plan aportaría dinero a las provincias por fuera de rentas generales, los presupuestos públicos que hoy garantizan la atención de millones de argentinos seguirán disminuyendo, “los hospitales serán cada vez más pobres”.

Durante la marcha, Karina Almirón, medica despedida del Hospital Posadas, contó a Canal Abierto una lamentable situación que se dio recientemente producto del ajuste y los despidos en salud: “El lunes ingresó una paciente de 30 años con un aneurisma cerebral y le negaron, desde la dirección del hospital, del director Horacio Leonardi, los insumos para que la intervengan con urgencia. Fue derivada el viernes al hospital El Cruce donde la operaron, pero terminó en estado vegetativo en un coma irreversible. Esa es una situación que se podría haber evitado, si hubieran estado todos los neurocirujanos y si se hubiera entregado los insumos”


Almirón: “Entró en un coma irreversible por falta de neurocirujanos e insumos”

“El Gobierno de Macri no quiere la salud del pueblo. La desjerarquización del Ministerio es la continuidad de la falsa CUS. El Gobierno y el FMI quieren privatizar la salud y que solo accedan quienes puedan pagar”, describió, por su parte, Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de ATE y adjunto de la CTA Autónoma, durante la movilización.

Según la definición dada en la Declaración de Alma-Ata, aprobada por la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud de Alma-Ata de 1978 y convocada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la atención primaria de la salud es “la asistencia sanitaria esencial basada en métodos y tecnologías prácticos, científicamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad mediante su plena participación y a un costo que la comunidad y el país puedan soportar, en todas y cada una de las etapas de su desarrollo con un espíritu de autorresponsabilidad y autodeterminación”.

Dentro de la atención primaria se encuentran el diagnóstico, la prevención, la curación y la rehabilitación. Durante el gobierno de Cambiemos no sólo faltan preservativos, sino que además disminuyó notablemente la atención para diagnosticar el VIH, lo que implica que si no se sabe que se lo tiene, los o las portadoras no pueden cuidarse y pueden contagiar el virus.

Desde hace más de 40 años, la atención primaria de la salud –que se reduciría notablemente con el recorte presupuestario- es un emblema en los países centrales de todo el mundo. Ni Margaret Tatcher, en el momento más virulento del neoliberalismo se animó a tocarlo en Inglaterra, que tiene uno de los sistemas de salud público más integrales del mundo.

“Eliminar el Ministerio de Salud implica ni más ni menos que degradar la salud, constituyendo un atentado a nuestro sistema público. Esta quita de derechos se produce a partir de la brutal transferencia de recursos de los sectores populares a los capitales concentrados provocando el aumento de la desigualdad, la desocupación y la pobreza. Debemos recuperar nuestro derecho inalienable a la salud, exigiendo la restitución de todas las políticas públicas para devolver a la ciudadanía el Ministerio de Salud que le pertenece”, leyó en Plaza de Mayo, de espaldas a la Casa Rosada, Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.

El acto terminó con el himno nacional argentino en las voces de los miles y miles de trabajadores y trabajadoras que no se resignan al recorte de sus derechos, producto de su lucha y organización.

Fuente: Agencia ACTA-CTA

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