Redacción Canal Abierto | Con mayor o menor énfasis, el acuerdo financiero entre el FMI y el Gobierno generó el rechazo de buena parte del amplio espectro gremial y el campo popular. De tan sólo escucharla, para los argentinos las siglas del organismo representan crisis y conflicto social. Y no es para menos si se observa la historia reciente del país.

A pocas horas del arribo a la Ciudad de Buenos Aires de la directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, el triunvirato salió con los tapones de punta contra el organismo y el macrismo, y hasta llegó a anticipar “un frente de conflicto infinito».

Si bien la delegación del Fondo viajará a la Argentina por el G20, el seguimiento del acuerdo cerrado hace poco más de un mes será uno de los temas excluyentes de la visita.

Sin embargo, y como nos tiene acostumbrada la cúpula cegetista, la escena de hoy no fue más allá de los fuegos de artificio. En un contexto de crisis económica, pérdida del poder adquisitivo y un ajuste que ya empezó, no hubo anuncio de una futura medida de fuerza Mucho menos una convocatoria para plegarse a la movilización que este sábado encabezará la CTA Autónoma en rechazo del acuerdo crediticio.

La CGT continúa en su línea de tibieza, coherente en su postura dialoguista y con respuestas coyunturales de la boca hacia afuera. ¿Habrá que esperar otro “pone la fecha” para que los muchachos se pongan las pilas?

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