Redacción Canal Abierto | La participación de las mujeres argentinas en política a lo largo de la historia ha sido invisibilizada y sesgada. Desde que el voto femenino es ley, sólo han pasado 71 años y la situación sigue siendo despareja. Recientemente, según una investigación sobre violencia política en Argentina realizada por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), el 98% de las mujeres en política sufrieron discriminación. Los datos, aunque alarmantes, no sorprenden.

Sin embargo, existen algunos atisbos de esperanza en derribar al machismo dentro de la política. Ayer, la Legislatura de Santa Cruz, aunque con resistencias, aprobó la Ley de Paridad de Género, que obliga a la equidad de género en la composición de las listas de candidatos a partir de 2019.

“En la Legislatura tenemos 24 diputados y sólo cuatro son mujeres. De las mujeres, salvo la autora del proyecto, ninguna votó a favor. Ayer, fueron sólo 22 diputados y faltaron dos mujeres legisladoras”, explica en diálogo con Canal Abierto, Sara Delgado, periodista santacruceña.

Antes de la sanción de la Ley existía un cupo del 33%. Al haber equidad, no podrá haber menos del 50% de participación de mujeres en elecciones futuras.

“El gran argumento de muchos de los diputados, que terminaron votando habiendo estado en contra cinco minutos antes, es que ahora van a votar a las mujeres no por su capacidad sino por el simple hecho de ser mujeres. Y, además, pedían que las mujeres empiecen a participar más en los clubes, o en reuniones vecinales, como si eso no pasara, o como si las mujeres no se hicieran cargo de las familias para que ellos puedan participar”, señala Delgado.

Según el ELA, en 2016 el 79% de las legisladoras del Congreso Nacional contaban con un título universitario o de educación superior, frente al 71% de los varones. En el Senado, el 90% de las mujeres tenían a esa fecha un título de educación universitaria o superior frente al 69% de los varones; mientras que en la Cámara de Diputados, el 76% de las mujeres tienen título universitario frente al 72% de los varones. Los datos evidencian que la mujeres deben demostrar más preparación para poder ocupar cargos en la política, y que no logran llegar si no están capacitadas.

“Quienes hoy deciden quienes integran las listas, son varones. Se van a tener que ver obligados a convocar a las mujeres. Nadie defiende un derecho que no conoce que tiene y hoy lo que va a pasar con esta ley es que muchas mujeres van a golpear la puerta y van a decir: ‘no me llamaste pero acá estoy’. Estamos dispuestas a participar, esta iniciativa le da otra fuerza al reclamo aunque no lo garantiza por la Ley de Lemas que es una cuestión de ofertas para las elecciones”, sentencia la periodista.

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