Por Pablo Bassi (@pablobassi_) | El juez federal de Bariloche Leónidas Moldes cerró la etapa de instrucción en la causa que investiga el asesinato de Rafael Nahuel y procesó sin prisión preventiva a los prefectos del Grupo Albatros Francisco Javier Pintos, Juan Ramón Obregón, Sergio García, Sergio Cavia y Carlos Sosa.

Moldes los acusa de ser coautores del delito excarcelable de homicidio agravado con violencia contra las personas, mediante la utilización de armas de fuego, cometido con exceso en legítima defensa.

Esta figura plantea un cambio en la teoría de la Justicia: ahora los albatros pasaron a ser victimarios en un escenario de enfrentamiento, teoría que fue orientada desde un comienzo por los ministros Patricia Bullrich y Germán Garavano.

Según medios que accedieron a la resolución como En Estos Días, Moldes se respaldó para ello solamente en las conversaciones telefónicas que mantuvieron los prefectos. “Descarto cualquier acuerdo previo (entre los albatros) para amañar la descripción dada la inmediatez con las acciones, tono de voz y demás condiciones de tiempo y lugar. Los juzgo muy verosímiles”, escribió el magistrado.

Por otro lado, Moldes atenúa la situación del cabo Pintos, para quien la pericia balística realizada por el Centro Atómico de Bariloche determinó que desde su MP5 asignado había salido disparada la bala asesina. Si bien descree la teoría del prefecto, respecto a que el arma no estaba en el teatro de sucesos, siembre la duda sobre la posibilidad de que el subfusil estuviese en la mano de otro agente, posibilidad evaluada en una segunda pericia realizada por Gendarmería Nacional.

“El argumento ensayado por Pintos respecto a que el subfusil MP5 que tenía reglamentariamente asignado no se encontraba en el teatro de los sucesos me parece inaceptable”, señaló Moldes.

“Las conclusiones emitidas por Gendarmería Nacional Argentina ilustrarían sobre la factibilidad de un escenario alternativo que también debe ser discutido: que el disparo que mató a Rafael Nahuel Salvo se hubiera originado en otra arma de fuego de aquellas que portaban los prefectos o bien que el subfusil asignado a Pintos por alguna circunstancia hasta el momento silenciada o simplemente no descubierta, pudiera haber pasado por las manos de otro funcionario”, agregó.

Además, Moldes procesó con prisión preventiva a Fausto Jones Huala y Lautaro González, los mapuches que bajaron el cuerpo herido de Rafael Nahuel a la ruta 40, frente a lago Mascardi, donde se había desatado la represión sobre la comunidad que recuperó parte de su territorio.

Hoy prófugos, Jones Huala y González deberán enfrentar el juicio oral por «usurpación» y «atentado contra la autoridad agravado» por haberse cometido, según el juez, a mano armada.

El crimen silenciado de Rafael Nahuel

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