Redacción Canal Abierto | “Es una monstruosidad. Nosotros estuvimos acá el 30 de diciembre y después salió la noticia, pero extraoficialmente, porque el Gobierno sigue siendo encubridor. Larreta se hace el que no sabe nada de que están intentando abrir el boliche y hacerlo funcionar. Todavía no sabemos de qué manera, pero vamos a resistir”.

Así lo anunció José Guzmán esta mañana, desde el santuario de Bartolomé Mitre y Ecuador. Allí descansa la memoria de su hijo Lucas, uno de los 194 muertos en el incendio de Cromañón.

La noticia sobre la devolución de la propiedad a su dueño, Rafael Levy –condenado a cuatro años y medio de prisión por la tragedia- puso en alerta a los grupos de familiares y sobrevivientes que ahora reclaman que el local sea expropiado. En su lugar sugieren instalar allí algún tipo de espacio o paseo de memoria.

En noviembre, el Tribunal Oral Criminal Nº 24 le devolvió el establecimiento a Nueva Zarelux S.A, empresa que le pertenece a Levy.

Guzmán, fundador de la Asociación de Víctimas de la Inseguridad Social en Argentina (AVISAR), se hizo presente hoy en el lugar para continuar denunciando públicamente “las atrocidades que siguen cometiendo los gobiernos de turno”, y le aseguró a Canal Abierto que “esto no va a terminar nunca porque siempre vamos a tener algo para reclamarles a los gobiernos”.

“El 30 de enero vamos a entregar un petitorio a Rodríguez Larreta, para que nos explique quiénes son los que están trabajando o haciendo algo en Cromañón. Lo responsabilizamos a él –dice Guzmán-, y esperemos que dé la cara, que no se comporte como un personaje siniestro como Ibarra, porque vamos a exigir que nos diga qué están manoseando sobre la memoria de nuestros hijos”.

Levy estuvo preso en Ezeiza y ahora está con libertad condicional. El empresario le alquilaba el local a Omar Chabán. El lugar estuvo en manos de la Justicia durante 14 años por las causas que se abrieron .Pero en 2016 -cuando los juicios concluyeron- el Tribunal Oral levantó los embargos y las inhibiciones y finalmente lo restituyó a sus dueños originales.

Sobre esto, Guzmán disparó: “El responsable político de la masacre fue Aníbal Ibarra, sobreseído por la jueza María Angélica Crotto, y después protegido por el kirchnerismo, ocupando burlonamente una banca de legislador porteño como si nada hubiera pasado. El juez que entregó la llave a Levy es un corrupto. Enardece a los familiares que queremos decidir en conjunto el destino del lugar”.

AVISAR es la ONG que tuvo entre sus fundadoras a Mariana Márquez, la mujer que durante una interpelación en la Legislatura le dijo a Aníbal Ibarra -por entonces Jefe de Gobierno porteño-: «Míreme a los ojos. Yo soy una madre y ésta es mi hija de 17 años, a la que mataron. Mi hija es un cadáver, pero vos sos un cadáver político”.

Márquez falleció en 2005 a causa de un cáncer, cuatro meses después de aquel episodio, a los 34 años de edad.

A pesar de las diferencias entre los grupos de familiares y sobrevivientes existe un acuerdo en cuanto al reclamo por la utilización del predio. En ese sentido se manifestaron recientemente Miriam Araneda, de Asociación de Padres de Hijos Asesinados en Cromañon (APHAC), y Nilda Gómez, de «Familias Por la Vida», que además ya presentó un proyecto para que el boliche sea administrado por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, la de la Ciudad de Buenos Aires,  el Instituto Nacional de la Música, y con participación de las asociaciones civiles.

Existen propuestas para la construcción de un sitio de memoria, de un centro cultural, un paseo abierto o una plaza de recordación, pero todos coinciden en no cejar en el reclamo por la expropiación.

La pelea tiene su antecedente en la disputa por la reapertura de la calle Bartolomé Mitre, entre 2013 y 2014: “Siempre sostuvimos que el santuario no se toca, a través de grandes luchas, incluso con el entonces Jefe de Gobierno que hoy es Presidente amenazando con derribar todo con una topadora”, manifestó Guzmán.

Y agregó: “Nosotros hemos respondido al desafío de Mauricio Macri en ese momento. Nos hemos plantado, no nos movimos hasta que cambiaron su posición, tuvieron que abrir una calle paralela, pero les torcimos el brazo y hoy estamos dispuestos a dar batalla para que nunca más nos pasen por arriba un grupo de mafiosos”.

Finalmente advirtió: “Hemos madurado ante las injusticias que nos toco vivir. No estamos solos, hay un pueblo que no olvida, que sigue exigiendo justicia”.

Por Cromañón fueron juzgadas 26 personas en cuatro juicios, de las cuales 21 fueron condenadas y 18 estuvieron en prisión. Todos ya salieron de la cárcel y la mayoría tiene la condena cumplida.

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