Redacción Canal Abierto | El lunes pasado, una movilización de profesionales de la salud se concentró frente a los consultorios externos del Hospital Municipal de Morón. El objetivo fue visibilizar una situación que no termina de colapsar gracias al aplomo de los trabajadores: la gestión de Ramiro Tagliaferro vacía y precariza los centros de salud.

“Este reclamo que venimos haciendo tomó diferentes formas a lo largo de los tres años y medio de la gestión de Tagliaferro”, explica Sonia Maceira, psicóloga y secretaria gremial de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP) de Morón. Y es que la gestión tuvo, en ese lapso, cuatro secretarios de Salud y dos directoras del área de atención primaria. «Cada vez que hablamos con un directivo nuevo, está en período de diagnóstico», agrega la profesional.

Esas permanentes migraciones de personal operan como parche de un problema más grave: faltan profesionales de la salud en todo el distrito, porque los cargos vacantes no se cubren o se cubren con contratos precarizados.

Las modificaciones en los trece Centros de Atención Primaria de Salud (CAPS) del municipio se dieron de la mano del Plan AMBA (Red Pública de Salud del Área Metropolitana de Buenos Aires), que impulsa el gobierno provincial de María Eugenia Vidal con fondos del FMI. En los papeles, este plan se propone como “un programa integral de fortalecimiento y mejoría de la calidad de la atención primaria de la salud” por el que supone digitalización de las historias clínicas, reformas estructurales de los CAPS y reestructuración de equipos de trabajo. Pero no lo es en la práctica.

Las reformas edilicias que se hicieron fueron sin ningún plan de contingencia. Con pacientes y profesionales dentro del centro de salud en obra. Uno, incluso, fue demolido y reemplazado por una carpa que en verano hubo que cerrar por el calor. Los pacientes y los profesionales fueron de un lugar al otro durante ese tiempo –explica Maceira en diálogo con Canal Abierto-. En lo que refiere a los profesionales, los llevan de un lugar a otro. Son personas que en algunos casos hace seis años que trabajan en el mismo lugar y de repente les avisan que van a trabajar en otro lado por WhatsApp. La población a veces no tiene idea de lo que está sucediendo porque nosotros seguimos atendiendo como siempre”.

Por otro lado, esas permanentes migraciones de personal operan como parche de un problema más grave: faltan profesionales de la salud en todo el distrito, porque los cargos vacantes no se cubren o se cubren con contratos precarizados.

“A esto se suma falta de insumos o los insumos discontinuos, la disolución de dispositivos de salud mental, de derechos humanos de relación con otras áreas, de formación. Toda indicación se da con un alto nivel de autoritarismo y verticalismo. En el primer año no podíamos tener reuniones con la directora del área porque no nos recibía. Ese es el paquete con el que nos encontramos en el primer nivel de atención de salud en Morón. La modalidad que tienen es ésta, es un rasgo de esta gestión”, resume Sonia Maceira, psicóloga y dirigente de CICOP.

En Morón, una ordenanza municipal determina concursos anuales para cubrir los cargos en el área de salud, pero desde que asumió Tagliaferro los concursos desaparecieron. Con ellos se reglamenta el ingreso de los profesionales al sistema ya que establecen que el mismo sea en condiciones de trabajo dignas y estables. Para ello, hay que rendir examen y reunir una serie de requisitos. «La falta de concursos precarizó el trabajo. Existen contrataciones que llaman ’interinos’ pero no pueden concursar su cargo y obtener condiciones más estables. Hay una labilidad de las relaciones laborales de las profesionales», agrega Maceira.

El problema más grave -y donde radica el reclamo- es en el primer nivel de atención, en los CAPS que no son otra cosa que las salitas de los barrios. Y en el área de salud mental, que incluye psicología, psicopedagogía, trabajo social, y derechos humanos. Hace tres años en cada CAPS, había dos trabajadoras sociales y dos psicólogas «y actualmente hay Centros que solo cuentan con una profesional para atender toda la demanda”, según denuncia CICOP en un comunicado.

“A esto se suma falta de insumos o los insumos discontinuos, la disolución de dispositivos de salud mental, de derechos humanos de relación con otras áreas, de formación. Toda indicación se da con un alto nivel de autoritarismo y verticalismo. En el primer año no podíamos tener reuniones con la directora del área porque no nos recibía. Ese es el paquete con el que nos encontramos en el primer nivel de atención de salud en Morón. La modalidad que tienen es ésta, es un rasgo de esta gestión”, resume Maceira.

Desde CICOP exigen, para empezar, un canal de diálogo abierto entre las autoridades municipales y los profesionales donde se contemple cada caso y se discutan los traslados, que deberían –además- ser notificados formalmente; el llamado a concurso y la cobertura urgente de cargos.

Recibí más periodismo de este lado

Nuestros temas