Redacción Canal Abierto | El espionaje ilegal que el macrismo realizó sobre periodistas, profesionales, políticos y dirigentes sociales y gremiales promete convertirse en el escándalo de mayores proporciones de los últimos años.

Y no es para menos, no sólo por la extensión de la lista -al menos 403 personas-, sino también por las características de la “investigación” ilícita. La denuncia presentada por Cristina Caamaño, actual interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), incluye fichas con fotografías, nombres e institución de los espiados, además de información puntual de sus publicaciones en redes sociales. A su vez, entre los perfiles de las víctimas figuran su activismo político, simpatía o antipatía con la gestión de Macri, datos sobre la filiación sindical, cuentas bancarias y propiedades familiares.

En una conferencia de prensa realizada en la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), el titular del gremio Hugo Godoy lanzó: “no vamos aceptar estos actos de espionaje que el gobierno de Macri llevó delante de manera absolutamente arbitraria e ilegal sobre nuestros compañeros y compañeras, y sus familias. Estamos evaluando con nuestro equipo jurídico cómo intervenir en la causa, pero sin dudas vamos a respaldar y acompañar la denuncia”.

El máximo representante de los estatales estuvo acompañado de dos de los dirigentes del sindicato que figuran entre las víctimas, el encargado del Instituto de Estudios sobre Estado y Participación (IDEP) de ATE Horacio Fernández y el asesor en formación e investigación de ATE y la Confederación Latinoamericana de Trabajadores Estatales (CLATE) Ignacio Rodríguez.

“Aunque desprolijo y por momentos bizarro, el relevamiento tiene como agravante el fichaje de ideas políticas y datos personales y familiares”, detalló este último en diálogo con Canal Abierto. “Esto es persecución política, algo que en democracia no debería suceder”.


A partir de este lunes comenzarán a desfilar por el despacho del juez federal de Lomas de Zamora Federico Villena los primeros citados en la lista de vigilados. Si bien la expectativa está puesta en la vicepresidenta Cristina Kirchner, el desfile podría incluso alcanzar no sólo a adversarios de Mauricio Macri. María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta, Diego Santilli y Cristian Ritondo son sólo algunos de los nombres propios de la bochornosa lista de espiados.

La investigación promete dejar aún más sorpresas en los próximos días. Villena quiere saber si la misma banda, desde otra célula, se encargaba de espiar y monitear a ex funcionarios y empresarios ligados al kirchnerismo presos en distintas causas, como el ex vicepresidente Amado Boudou, el hoy Procurador del Tesoro Carlos Zannini, el dirigente social Luis D’Elía y los empresarios Lázaro Báez o Cristóbal López.

Salario estatal

Luego del repudio al espionaje y el respaldo a la denuncia judicial al respecto, Hugo Godoy planteó la necesidad de la apertura paritaria 2020, y el reclamo por una recomposición por la fuerte pérdida salarial de los últimos años.

En este sentido, los representantes de los trabajadores estatales presentaron un informe que asegura que “mientras que la inflación acumulada entre diciembre de 2015 y el mismo mes de 2019 fue del 295%, en dicho período las paritarias de los estatales arrojaron un incremento acumulado del 148,8%. Como consecuencia de ello, el gobierno de los CEOs redujo un 37% el poder adquisitivo de los estatales en cuatro años. Si bien la estrategia de ajustar a las trabajadoras y a los trabajadores del Estado comenzó en los principios del macrismo (en los primeros dos años los estatales perdieron 9,6% contra la inflación), el manotazo se concentró fundamentalmente en los años 2018 y 2019. En este sentido, entre diciembre de 2017 y diciembre de 2019 la pérdida real alcanzó el 30,3%. Los sucesivos bonos pagados como forma de “compensación” representaron un mínimo porcentaje de lo perdido, mientras que los aumentos salariales se fijaron en niveles que siempre corrieron por detrás – y cada vez más lejos – de la inflación”.

“Si hay un dato que se está expresando en esta pandemia, es que los argentinos estamos recuperando el valor de un Estado presente, que da respuestas en diversos planos. Lo central aquí es que esas respuestas no existirían sino las llevamos adelante los trabajadores estatales: poniendo en riesgo nuestro seguridad y la de nuestras familias al sostener el funcionamiento de institutos como el Malbrán, manteniendo los hospitales, con la limpieza de ciudades y municipios, con las tareas de seguridad y cuidad, etc. De igual manera, quienes realizan un trabajo remoto o a distancia para que millones de personas perciban el Ingreso Familiar de Emergencia o el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP)”, afirmó Godoy.

 

Fotos: Luciano Dico (@dicoluciano)

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