Redacción Canal Abierto | La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) denunció un grave hecho de corrupción por parte de las autoridades de la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA): contrataron un sistema de gestión administrativo por 7 millones de dólares, significando 1066,7% de sobreprecio con respecto al software ya utilizado y que cumple las mismas funciones. Esto se suma a la denuncia ya realizada por una licitación a medida de una empresa de limpieza con un sobreprecio de 140%.
El sindicato apuntó que las autoridades del organismo que preside Demián Reidel no justificaron la razón por la cual compraron un programa, el “SAP S/4HANA”, cuyo costo es 11,6 veces mayor al actual y que no representa mejoras significativas.
Este caso se suma a la otra denuncia del sindicato por una licitación armada a medida de un solo proveedor, LX Argentina, con alto sobreprecio respecto al servicio preexistente: $10.783.900.000 del nuevo contrato frente a los $4.493.300.000.
Se dispuso de un pliego a medida con criterios de contratación inéditos para esa área (como tener ocho años de antigüedad o contar con una dotación de entre 300 y 600 empleados), cosa que hizo caer a 7 de las 9 empresas oferentes por no cumplir con los requisitos. Por otro lado, la propia Administradora del Contrato de Limpieza, Camila Marina, comunicó en reiteradas ocasiones a las autoridades que los montos ofertados “no son razonables” al compararlos con el servicio actual.

Según reveló el portal El Disenso, la conducción de la empresa pública multiplicó los gastos vinculados a viajes y representación, a la vez que varios proveedores denuncian demoras injustificadas en los pagos.
El medio periodístico también expuso que a nivel personal, Reidel tendría deudas millonarias. Según datos del Banco Central, el amigo de Milei tiene números en rojo que superan los 880 millones de pesos y el sistema ha calificado sus obligaciones con el Banco Macro como categoría 4 o “deuda con alto riesgo de insolvencia”.
El hecho de que el Directorio de NASA haya decidido apartar de sus cargos al Gerente General, Marcelo Famá, y al Gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso, eleva la sospecha sobre la intencionalidad y los objetivos de estas irregularidades. En este marco, ATE exige una auditoría completa de todos los servicios contratados y los procesos de licitación.
“Estamos frente a un hecho de corrupción mayúsculo. Hay autoridades que han ejecutado actos que están prohibidos por las leyes y además se han violentado todos los procedimientos administrativos internos en la empresa. Este uso indebido, ilícito de las funciones públicas causan un grave perjuicio para el Estado. Estos sobreprecios que superan el 1000% tienen que ser investigados a fondo. No se puede descartar que se hayan exigido retornos”, apuntó Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional.
“No tenemos que descartar que este accionar delictivo pretenda cumplir una doble finalidad: por un lado, apropiarse de recursos públicos, pero por el otro, contribuir al vaciamiento de la empresa para su venta. Es decir, desfinanciar para privatizar”, agregó el dirigente estatal.


Por su parte, el secretario General de ATE Zárate-Campana y Secretario Gremial de la regional de la CTA Autónoma, Fernando Pérez, denunció que la situación se da en medio de un congelamiento de salarios y despidos encubiertos.
En diálogo con el programa Es un Montón, por Radio Provincia AM1270, el dirigente se refirió a la denuncia por sobreprecios superiores a los U$D 6 millones en la contratación del servicio de limpieza para las centrales nucleares Atucha 1 y 2, la central nuclear Embalse así como para el hotel de Embalse en Río Tercero. Las irregularidades que salieron a la luz apuntan al presidente de la Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), Demian Reidel.
Según detalló Pérez, se detectaron irregularidades en licitaciones que habrían sido dirigidas para favorecer a una empresa específica, y cuestionó que desde diciembre, “los representantes del Gobierno en NASA ejercieron presiones mediante auditorías sorpresivas y mensajes de texto para justificar montos que, en el caso del rubro limpieza, alcanzan un sobreprecio millonario”.

El directorio intentó inicialmente inculpar a dos contadores de Atucha 1, “quienes finalmente fueron sobreseídos porque eran perejiles”. Esto ocurre “en un proceso de privatización del 44% de las acciones de NASA, que es una empresa estatal superavitaria”, lo que “demuestra que estos tipos vinieron a hacer sus propios negocios” en detrimento del patrimonio público. A su vez, en su descargo, subrayó que “estos hechos ocurren bajo el amparo de la relación de Reidel con el presidente Javier Milei y su entorno”.
“Mientras se ejecutan estos sobreprecios millonarios, los trabajadores enfrentan salarios congelados y una pérdida del 10% del plantel mediante despidos encubiertos. La empresa está direccionada para que tome el 44% de la privatización, quiere 700 despidos adicionales y reducir la nómina a 2 mil trabajadores para el mantenimiento y la operación de las tres centrales nucleares”, sintetizó.


