Redacción Canal Abierto | Esta mañana, efectivos de la Policía Federal Argentina avanzaron sobre manifestantes que rechazaban la reforma de la Ley de Glaciares y también contra trabajadores de prensa que registraban el operativo.
Entre ellos, el camarógrafo Facundo Tedeschini, del canal A24, fue golpeado, gaseado y esposado mientras cumplía su tarea. Las imágenes quedaron registradas por distintas cámaras.
En ese contexto, la familia de Pablo Grillo -fotógrafo gravemente herido durante la represión policial del 12 de marzo del año pasado en una protesta en apoyo a los jubilados- difundió una carta abierta titulada “La historia se repite en el mismo escenario”.
“Es el mismo asfalto, es la misma plaza y es la misma violencia”, señalaron.
“No es un exceso, es un método”
En el texto, la familia rechaza que los hechos puedan interpretarse como un “error” individual o un “exceso” aislado. Por el contrario, sostienen que cuando la agresión a la prensa “se vuelve una constante en cada operativo”, lo que existe es una decisión política y operativa.
“El ‘método’ por encima del error”, sintetizan. Y agregan: “Si un uniformado no es capaz de distinguir a un trabajador de prensa identificado de una amenaza, lo que hay es una decisión operativa de no distinguir”.
La carta apunta a la responsabilidad institucional de las fuerzas de seguridad y cuestiona la falta de protocolos efectivos para resguardar el trabajo periodístico en manifestaciones públicas. “La falta de profesionalismo no es un accidente: es la herramienta necesaria para anular la mirada externa”, advierten.
“Las cámaras no delinquen”
Uno de los ejes centrales del documento es la defensa del rol de la prensa en contextos de conflicto social. “Las cámaras no delinquen, revelan la verdad”, afirman, y denuncian que la persecución a periodistas busca garantizar “la impunidad de un operativo sin testigos”.
La agresión a Tedeschini se produjo mientras registraba el accionar policial y, según relataron colegas presentes, estaba debidamente identificado como trabajador de prensa. Las imágenes difundidas muestran el momento en que es reducido y esposado, pese a no participar de la protesta.
“¿Cuántas lentes más tienen que romperse para que entiendan que el periodismo no es un enemigo?”, plantea la carta.
En el tramo final del documento, la familia formula un reclamo explícito: “Exigimos Justicia y Respeto”. Allí sostienen que no permanecerán en silencio frente a la reiteración de estos episodios y vinculan directamente la violencia contra la prensa con el deterioro institucional.
“La democracia se debilita cada vez que una lente se apaga por la violencia de un Estado que debería protegerla”, escriben. Y reclaman justicia por lo sucedido con Pablo, libertad para los trabajadores detenidos durante la jornada y “un compromiso real con la libertad de expresión”.
“El derecho a informar y ser informados es la base de nuestra sociedad. Sin cámaras que revelen la verdad, solo queda el silencio y la arbitrariedad”, concluye la carta, que cierra con una consigna inequívoca: “Justicia y verdad por Pablo Grillo. Que no vuelva a pasar. Libertad de prensa siempre”.
La nueva denuncia se produce en el marco de la ofensiva del gobierno de Javier Milei para modificar la Ley de Glaciares, iniciativa que ya había despertado el rechazo de la comunidad científica y de amplios sectores culturales. Ahora, la discusión suma otro plano: el de las garantías para el ejercicio del periodismo en la cobertura de la protesta social y el control ciudadano sobre el accionar estatal.

