Redacción Canal Abierto | Tras el fracaso de las negociaciones paritarias de los trabajadores del Estado provincial, el pueblo catamarqueño protagoniza por estas horas un estallido que tensiona la paz social.
Con masivas movilizaciones y cortes de ruta en distintos puntos de la provincia, se pide la renuncia del gobernador Raúl Jalil y del presidente Javier Milei, por señalarlos como responsables de las penurias económicas que atraviesan los trabajadores, al punto de encontrarse en el pico histórico los niveles de desnutrición tanto infantil como adulta.
Además de la masiva movilización a la Gobernación ocurrida anoche y que estuvo precedida por una vigilia, hay cortes de ruta en el interior de la provincia como en Belén, sobre la Ruta 40, la 60, la 38, la 1 y la 157. “La respuesta de Jalil fue salir a decir que iniciaría sumarios y descuentos por el día de la movilización”, señala el Secretario General de la CTA catamarqueña Celso Reinoso.
Más de la mitad de los catamarqueños sobrevive con salarios de pobreza. En ese contexto, el Gobierno ofreció ofreció un 3% a los docentes que tienen un básico de 850 mil pesos mientras que el reclamo es por un básico de 1 millón 300 mil.
En Catamarca, cuenta Reinoso, “el Gobernador es dueño de toda la salud y de las farmacias mientras que los hospitales están absolutamente abandonados“.
Además de los estatales, los docentes y los trabajadores de la salud, también movilizaron los policías, reclamando que se les pague 1 millón 200 mil pesos porque con sus salarios no pueden afrontar los aumentos en las tarifas, en los alimentos, en los alquileres y en el costo de vida en general.
Las movilizaciones fueron masivas el lunes pero también el martes y el miércoles cuando se inició la vigilia, esperando al jueves que serían recibidos por el Gobernador. Cuando la respuesta oficial fue un aumento del 3%, el pueblo estalló. “Una docente me decía que tenía que decidir entre comprar una cartulina para su clase o darle de comer a los hijos”, cuenta Reinoso. Los trabajadores municipales también se han levantado porque cobran 300 mil pesos. “El intendente les dice que no hay ni habrá aumentos porque no llega la coparticipación”, dice el dirigente.
Por eso, en estos días, se espera que el conflicto escale: “Si no hay solución, va a ser más grande. La amenaza del gobernador de que va a descontar los días y que va a iniciar un sumario administrativo molestó mucho. A las movilizaciones vinieron de varias partes del interior”, agrega Reinoso.
A toda esta situación se suma que en Catamarca casi no hay empresas y la mayoría de los trabajadores son estatales, docentes, trabajadores de la salud y de las fuerzas de seguridad. “El pueblo lo votó a Jalil porque se decía peronista, pero esto es una traición”, concluye Reinoso.

