La narrativa del golpe como campo de la batalla cultural

En el libro “¿Qué están haciendo las derechas con los 70?”, Valentina Salvi y Luciana Messina analizan cómo los discursos negacionistas de la dictadura se expandieron más allá de sus microclima. Entrevista, a medio siglo del golpe.
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Redacción Canal Abierto | El golpe de Estado que dio inicio al genocidio coincidió con la presencia de un gobierno que oscila entre la negación y la apología del genocidio. ¿Cómo se llegó a esta instancia? ¿Cuál fue el camino por el que el Nunca Más, entendido como consenso básico para la construcción democrática desde 1983, empieza a ser puesto en cuestión.

Ese recorrido es desandado y analizado a través de ocho ensayos compilados por la socióloga Valentina Salvi y la antropóloga Luciana Messina y reunidos en el libro ¿Qué están haciendo las derechas con los 70?.

El surgimiento y evolución de las agrupaciones de la llamada “memoria completa”, los libros del «Tata» Yofre y Nicolás Marquez, la gestión del macrismo en la materia, el tratamiento que se le da en los canales de streamming y redes sociales y el peso de la coyuntura internacional son algunos de los tópicos abordados en el libro editado por Siglo XXI.

En una entrevista en Canal Abierto, Salvi observó que “a partir del 2006, ellos salen al escenario público a disputar públicamente en el marco del inicio de los juicios por crímenes de lesa humanidad. Esas memorias estaban guardadas, o circulaban pero dentro del ámbito militar, entre los retirados, entre los oficiales en actividad, entre los familiares de militares”.

“En esa salida al espacio público fueron vistos como grupos marginales o incluso residuales que más bien representaban un pasado que iba a quedar atrás. Pero esos actores lograron articularse política y discursivamente con otros actores: intelectuales, periodistas, también con distintos espacios políticos vinculados al macrismo. Hay distintos momentos o puntos que pueden ordenar esta genealogía”, agregó.

Momentos puntuales de enfrentamiento con políticas de los gobiernos kirchneristas como la resolución 125 en 2008 y la cuarentena en el marco de la pandemia de covid en 2020 fomentaron escenarios en los que estos discursos pudieron permear en sectores ajenos al universo involucrado.

Sin embargo, aún con la llegada de un espacio político que hace carne los discursos negacionistas y que incluyó en su fórmula de campaña a una vocera de estos espacios como Victoria Villarruel, las militancias por memoria, verdad y justicia no amainaron. ¿Cuál es la actitud que deberían tomar ahora, para enfrentar una escalada autoritaria que pueda derivar en situaciones de violencia política?

Messina respondió:

“Lo que siempre hizo el movimiento de derechos humanos junto a un montón de actores aliados, que es seguir diciendo nuestra verdad, que no es una verdad meramente subjetiva, es una verdad que ha atravesado múltiples instancias institucionales. No es la verdad de una persona, sino que es la verdad de un colectivo social”.

“Me parece que hay seguir transmitiendo de la manera en la que transmitimos. Y seguir haciendo, sobre todo. No descansando en los laureles. Por eso también es muy importante la convocatoria que hubo para la plaza del 24”, concluyó.

Entrevista: Manuel Rodríguez
Equipo audiovisual: Juan alaimes, Pablo Martínez Levy, Nahuel Croza y Ramiro Lorenzo