Preocupación por el avance del narco en Bahía Blanca: Un chico de 14 años recibió un balazo en la cabeza

A una semana, aún no están claras las circunstancias en que ocurrió el hecho pero distintas organizaciones aseguran que, por el avance del consumo y la violencia, “la veían venir”. “Acá hay dos o tres tranzas por cuadra”, grafica una referente de la zona.
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Por Elisa Corzo | En la noche del jueves 7 de mayo en el barrio Noroeste de Bahía Blanca, un chico de 14 años recibió un disparo en la cabeza y debió ser trasladado de urgencia por su propia familia al Hospital Municipal, donde permanece internado en terapia intensiva. Al llegar al lugar de los hechos, la policía fue recibida a los tiros por un grupo de jóvenes que luego fueron aprehendidos, y en el lugar se secuestraron envoltorios de cocaína y cogollos de marihuana

En ese marco, y porque según fuentes judiciales en ese domicilio ya se habían producido múltiples allanamientos, rápidamente el hecho fue vinculado a la penetración de las redes de narcotráfico en los barrios periféricos de la ciudad. Sin embargo, una semana después, aún no están claras las circunstancias en las que fue herido el joven.

Los primeros en pronunciarse públicamente sobre el tema fueron un conjunto de organizaciones juveniles salesianas con presencia territorial. “Lo sucedido en estos días no es un hecho aislado. Es el reflejo de una realidad que se viene instalando silenciosamente en nuestros barrios y que hoy ya no puede ocultarse más”. “Estamos siendo testigo del avance cada vez más violento del narcotráfico”, advirtieron.

En un comunicado conjunto, Los Pibes de Don Bosco, Jóvenes Esperanza, Oratorio Taller de Soñadores y Oratorio Esperanza denunciaron que las redes presentes en los barrios bahienses “reclutan adolescentes cada vez más jóvenes, los convierten en ‘soldaditos’, los utilizan para vender, vigilar o enfrentarse entre ellos y después los descartan”.

La investigación

Por su parte, la fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Betina Úngaro, una de las que interviene en el caso (también participa la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 5), no descartó la conexión del hecho con la problemática del consumo de estupefacientes. No obstante, planteó que aún no hay pruebas de que los jóvenes referidos hayan sido los autores del disparo, y explicó que ese fue el motivo por el que fueron liberados.

“Tenemos numerosas pruebas, registros fílmicos y testimonios que nos llevarían a otra vía investigativa”, aseguró en declaraciones a La Nueva Web.

En relación al comunicado de las organizaciones juveniles, dijo: “Lamentablemente, a mi no me sorprenden estas situaciones de consumo problemático de estupefacientes. Lo vemos a diario y desde muy temprana edad. La situación de consumo problemático lleva a jóvenes de muy corta edad a iniciarse en el delito”. “Yo coincido con Los Chicos del Don Bosco sobre su reclamo, de que hay que trabajar fuertemente. Sin dudas que se está trabajando, pero no alcanza”, añadió.

 “La vimos venir”

En paralelo, diversas referentes territoriales que trabajan en la zona del Barrio Noroeste o aledañas coinciden en que el caso del chico de 14 años es algo a lo que Bahía no está acostumbrada, pero que tampoco sorprende.

“Hubo un cambio en los barrios de Bahía y se veía venir”, comentó al respecto Rocío Soto de La Poderosa, en comunicación con Canal Abierto. “Está muy arraigado el narcotráfico y a nuestras juventudes las estamos perdiendo. Tratamos de estar ahí, hay un equipo de salud mental del municipio, pero no damos abasto. Las chicas hacen lo que pueden”, lamentó.

“El narcotráfico avanzó un montón en nuestros barrios. En Tierras Argentinas, Nueva Argentina, en Puertas del Sur, en todo el noroeste, cada vez es peor. Ves la gente pasada robando para seguir consumiendo. Los tranzas, hasta alimento te reciben por droga. Bahía antes no estaba de esta manera”, explicó.

En ese marco, también mencionó otro caso sucedido casi en simultáneo con el de Noroeste. El domingo 10 una nena de 12 años llegó al Hospital Municipal luego de sufrir convulsiones y en el centro de salud se constató que había ingerido marihuana, cocaína y alcohol. Según la investigación, en una casa familiar ubicada en el centro de la ciudad.  

 “Desde mi punto de vista”-analizó- “es el contexto y la economía en la que estamos inmersos. No le podés comprar ni un par de zapatillas a tu hijo, apenas te alcanza para comer, y el tranza viene y te ofrece que ‘si vendes esto te compras cinco pares de zapatillas’. Y los pibes son los más vulnerables”.

Otra referente, del barrio Villa Nocito, coincidió en que la situación que se vive en la ciudad es de extrema gravedad: “Los tranzas son lo peor y la problemática por supuesto golpea más en los barrios vulnerables, como Noroeste, Caracol o Nocito…Acá Nocito está repleto, tenés tranzas, dos o tres por cuadra”, denunció.

En ese marco, “por ahí es sorprendente (el caso del chico baleado) porque ahora se visualiza, pero la realidad es que no es sorprendente para nosotros”. “Lamentablemente –afirmó- hoy este caso sirve para ponerle nombre y apellido a lo que viene pasando y que este año se complejizó más”.