“Fueyerías”, pasado, futuro y presente del bandoneón: el instrumento más argentino

Pablo Jaurena reunió a 31 bandoneonistas para grabar un disco histórico para el tango. Con maestros como Lavallén, Mederos, Binelli y Adrover, y músicos de distintas generaciones y latitudes, ya está disponible en plataformas y se presenta este sábado en La Carbonera.
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Fueyerías

Por Nahuel Croza | Treinta y un bandoneonistas de distintas generaciones; entre ellos los maestros Víctor Lavallén, de tan sólo 90 años, y, los más pibes: Rodolfo Mederos, Néstor Marconi, Lisandro Adrover y Daniel Binelli, fueron reunidos por Pablo Jaurena para grabar un trabajo histórico para el tango: el álbum Fueyerías.

La producción se basa en el bandoneón y su historia y reúne obras que son rescates históricos, composiciones originales y nuevos arreglos, que fueron grabadas entre Buenos Aires, Córdoba, Tokio, París, Madrid y Medellín

Este trabajo se presentará en vivo el 30 de mayo en La Carbonera (Carlos Calvo 299), en el barrio porteño de San Telmo, y la saga incluirá una edición en vinilo, un libro y una película documental. En el show intervendrán 15 de estos músicos, entre ellos los maestros. 

“No es que yo me dije un día ‘quiero juntar treinta y un bandoneonistas’. Ese número fue creciendo a medida que el proyecto fue madurando, tomando forma. Lo primero que surge es la idea conceptual del álbum que está definida en el nombre del proyecto, Fueyerías, derivado de ‘fueye’, el término lunfardo que denomina al bandoneón”, explica Jaurena, bandoneonista, investigador y productor musical, en diálogo con Canal Abierto. “Una fueyería sería como una escena, un espacio de encuentro. Y a la vez es una acción, es algo que sucede en el encuentro de más de dos bandoneones. En el disco suceden de dos a seis, digamos de dúos a sextetos. Puede ser cualquier cosa musical que surja del encuentro de colegas, de bandoneonistas, sin restricción de estilos ni de edades ni de latitudes”.

Fueyerías es una iniciativa de Jaurena con la participación de Ignacio Varchausky como productor musical. En las grabaciones, además de los maestros, participaron referentes de generaciones posteriores como Juanjo Mosalini, Ryota Komatsu, Claudio Constantini, Ramiro Boero, Lysandre Donoso, Fabrizio Colombo, Santiago Segret, Damián Torres, Jun Hayakawa, Camilo Ferrero, Ayelén Pais, Gaspar Tatián, Giovanni Parra, Satoshi Kitamura, Marco Blandón, Carmela Delgado, Daniel Ruggiero, Juan Pablo Jofre, Natsuki Nishihara, Leandro Yoyo Pane, Franco Bruschini, Astor Cuquejo, Takatoki Susuki y Felipe Etkin. En tres de los temas, además intervienen los contrabajistas Horacio Cabarcos, Ignacio Varchausky y Lucas Eubel Frontini, alcanzando un total de 34 músicos en la producción.

Fueyerías mederos
El cuarteto de  Un Dios hecho cenizas: Pablo Jaurena, Rodolfo Mederos, autor de la pieza, Franco Bruschini y Sofia Calvet.

Entre las composiciones tradicionales se incluyen Canaro en París (Scarpino / Caldarella), Loca Bohemia (Francisco De Caro),  Quejas de bandoneón (Juan de Dios Filiberto) y Flores Negras (Francisco De Caro), grabado en Tokio por Jaurena junto a cuatro bandoneonistas japoneses y Horacio Cabarcos. Las obras actuales, especialmente pedidas para este álbum, incluyen “Lomé” de Juanjo Mosalini, “Before the curtains” de JP Jofré, “Un Dios hecho cenizas” de Rodolfo Mederos, “Fresco de mañana” de Damián Torres y Pablo Jaurena y “Paisaje cafetero”, también de Jaurena.

En honor al fueye

“La idea del disco también tiene que ver con ir hacia un repertorio un poco desconocido, el de los ensambles de bandoneones, los grupos de bandoneones. Si lo comparamos con la vasta producción del tango, las grabaciones de orquestas, de quintetos, de grupos, de todos los formatos más habituales en el tango, te podría decir que los ensambles de bandoneones son menos del 1% del repertorio. Pero hay antecedentes históricos, empezando por el dúo que tenían Pedro Maffia con Pedro Laurenz”. Jaurena hace referencia a la formación legendaria que tenían estos bandoneonistas en la década del 20, hace un siglo. “De ese dúo hay apenas unas pocas grabaciones, con una técnica en la grabación un poco deficiente”.

Los casos son aislados y escasos. “Julián Plaza tenía un cuarteto de bandoneones en la década del 50, que tocaron alguna vez pero nunca grabaron. Después uno encuentra antecedentes… En este disco de Piazzolla grabó un cuarteto de bandoneones, en este disco de Pugliese, en este programa de televisión hicieron un cuarteto de bandoneones… Para ser justos con la historia, hay que decir que yo no inventé nada, que hay varios antecedentes, pero no existe un álbum que conceptualmente sea esto”.

Sobre las ideas en torno al disco, Jaurena sostiene que se debatían junto con Varchausky en dos posibilidades: “Una era armar yo un grupo de bandoneones, el Pablo Jaurena Cuarteto y llamar a tres amigos más y grabar todo el disco con ellos. Pero, la opción que finalmente elegimos fue abrir el juego y darle un plus al proyecto que tuviera que ver con compartir con un montón de bandoneonistas. Que cada tema sea un ensamble nuevo y que los invitados estuvieran estrechamente relacionados con el tema a grabar, o que sea una composición propia o un arreglo de ellos. En el caso de los autores que denominamos ‘rescate histórico’ son recreaciones de piezas que ya habían sido grabadas o estrenadas, pero permanecían inéditas en disco”.

Es el caso de la grabación con Víctor Lavallén, Canaro en París, que se hizo con el integrante original de la versión original. El maestro la grabó en el año 65 y en este trabajo se volvió a grabar seis décadas después. “Solamente es realizable de la mano de una persona que tiene 90 años y sigue activa. Porque grabar lo mismo con 60 años de diferencia es una cosa surrealista, y solamente Víctor lo puede hacer”, enfatiza Jaurena. 

El lugar del bandoneón en el tango

“Quizás sea poco objetivo para responder la pregunta porque soy bandoneonista, pero para mí ocupa un lugar central. Si bien se puede hacer tango con otros instrumentos, con piano, con guitarra, con violín, una vez que entra el bandoneón, con muy poquito, la identidad del tango ya está. Para hacer tango con piano solo, con cuerdas, tenés que conocer profundamente el estilo para que realmente suene a tango. En cualquier música uno pone el sonido del bandoneón y hay un link directo hacia el tango. Es como el saxofón en el jazz”.

“Hay instrumentos que transformaron la historia del género y creo que el bandoneón es uno de ellos. Si bien en sus inicios los ensambles de tango eran con guitarra, flauta, arpa, cuando entra el bandoneón se transforma la posibilidad expresiva, los fraseos, los acentos. Es como que el desarrollo del tango fue propiciado por la inclusión del bandoneón, no digo que sea el único. A mí me parece que es central”, explica Pablo, con la remera puesta.

Yendo a la historia, el músico advierte, “el bandoneón es un instrumento que no cuenta con una historia propia por fuera de la música argentina. Fue creado en Alemania pero allí no tuvo un desarrollo muy grande. Se empezó a utilizar como órgano portátil de iglesias, se tocan algunas músicas populares, tradicionales alemanas, pero el verdadero desarrollo, el salto se dio en Argentina de la mano de los músicos que lo tocaban y que investigaron su técnica. Y digo en Argentina porque no quiero dejar afuera a la música del litoral, al chamamé o a los bandoneonistas del norte, del noroeste, del folklore. Sin ir más lejos, Dino Saluzzi que es salteño”.

Jaurena junto a bandoneonistas japoneses

Por último pregunta “¿Podés contar la historia del piano prescindiendo del tango? Por supuesto que sí. ¿Podés contar la historia del bandoneón prescindiendo de la música argentina? No. Ahí hay una cuestión de una identidad local que para mí es fuertísima y no está completamente puesto en valor, no somos conscientes de esto. El bandoneón es el instrumento más argentino”, concluye.

Los maestros

Víctor Lavallén (90) fue bandoneonista de la mítica Orquesta de Osvaldo Pugliese entre 1958 y 1968. Es director, compositor y arreglador de tango y ha integrado distintas orquestas y formaciones como el Sexteto Tango o las orquestas de Miguel Caló, la Municipal y Color Tango.

En “Canaro en París” se recrea un arreglo de Julián Plaza para cuatro bandoneones y contrabajo, grabado en 1966 por la fila de bandoneones y contrabajo de Pugliese, que lo incluía, al regreso de una gira por Japón.

Para recrear esta pieza, la música fue transcrita especialmente desde la grabación original por Jaurena y la partitura fue revisada por Lavallén. Luego de haberlo ensayado, en el archivo de Julián Plaza donado a Varchausky, encontraron el manuscrito original y pudieron comparar la grabación, la transcripción y el manuscrito. 

Rodolfo Mederos (85) es fundador de la banda de culto Generación Cero. Tocó con Piazzola y con Pugliese pero siempre quiso ir más allá en la innovación y en la búsqueda de un camino propio, fusionando el jazz, el rock y el tango. Es un intérprete virtuoso del fuelle y acompañó con su instrumento a músicos de distintos géneros. Colaboró, por ejemplo, con el primer disco de Almendra, con Mercedes Sosa, Luis Alberto Spinetta y Serrat. Como docente en la Escuela de Música Popular de Avellaneda formó a varias camadas de nuevos tangueros.

Néstor Marconi (83) es bandoneonista, arreglista y compositor. Es considerado uno de los más importantes y reconocidos bandoneonistas del mundo. Integró el Nuevo Quinteto Real del maestro Horacio Salgán y es uno de los directores de la Orquesta de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”. Es desde 1983 el primer bandoneón de la Orquesta del Tango de Buenos Aires, que hoy codirige. 

Actuó durante años en el tradicional local tanguero Caño 14, integrando varias formaciones, entre ellas las orquestas de Héctor Stamponi, “Pepe” Basso, Atilio Stampone y en el conjunto que acompañaba al “Polaco” Goyeneche, de quien fue muy amigo.

El cuarteto de Loca Bohemia: Santiago Segret, Daniel Ruggiero, Daniel Binelli y jaurena.

Lisandro Adrover (80) y Daniel Binelli (79) también son destacados compositores e intérpretes del bandoneón. Entre hitos de sus carreras, al primero lo convocó Alan Parker para actuar y realizar arreglos en el film Evita. Compartió escenario con Osvaldo Piro, Roberto Goyeneche, Rubén Juárez, Leopoldo Federico y Susana Rinaldi, entre otros.

Binelli fue miembro y arreglador de la Orquesta de Pugliese durante 14 años. También colaboró en las orquestas de Atilio Stampone y del Tango de Buenos Aires. Fundó y codirigió el Quinteto Guardia Nueva. Además integró el grupo Generación Cero, Quinteto Hugo Baralis y la banda Alas.

Jaurena

Nació en Río Tercero, Córdoba, en 1981. Estuvo nominado tres veces a los Latin Grammy: en 2023 por su disco solista Retrato Del Aire; y luego por dos participaciones en discos de otros autores.

Es profesor en Composición Musical, graduado en la Universidad Nacional de Córdoba y egresado de la Orquesta Escuela de Tango Emilio Balcarce, bajo la dirección de Emilio Balcarce y Néstor Marconi. Se formó con maestros como Hilda Herrera, Dino Saluzzi, Rodolfo Mederos, Julio Pane, Ramiro Gallo, Federico Pereiro y Damián Torres, entre otros. Integra la Orquesta El Arranque, fundada por Varchausky, y el Pablo Jaurena Sexteto. 

Ha participado en más de 70 producciones discográficas y ha compartido escenario y proyectos con figuras del tango como Emilio Balcarce, Raúl Garello, Marconi, Lavallén, Mederos, Stampone, Osvaldo Piro. En el ámbito del folklore argentino ha trabajado con Hilda Herrera, Ramón Ayala, Juan Falú, Jairo, Chango Spasiuk, Raúl Carnota, Raly Barrionuevo y Pancho Cabral. Colaboró con artistas como Shakira, Ricardo Montaner, Milo J, Trueno, Bizarrap y Cecilia Todd.

Dónde escucharlo:
Fueyerías ya está disponible en todas las plataformas digitales y se presentará en vivo este sábado 30 de mayo a las 21 horas en La Carbonera, Carlos Calvo 299 CABA.
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Fotos: Yael Szmulewicz