Redacción Canal Abierto | Tal como estaba previsto, centenares de oleadas de personas llegaron desde todos los rincones del país para despedir a Carlos Alberto Solari, el artista que este fin de semana ascendió a la categoría de deidad. El velorio inició a las 10, una hora antes de lo anunciado, por la incesante llegada de fanáticos y familias. La fila para ingresar llegó al límite con la Ciudad de Buenos Aires. A las 22 horas del domingo, cumpliendo con lo prometido por la organización, no hay hora de finalización.
Abrazos, llantos, canciones, ofrendas de a montones y fotos tristes se suceden minuto a minuto al pasar por delante del cajón, ubicado en la cabecera del pequeño gimnasio que fue acomodado con un circuito circular que permite un recorrido ordenado y conmovedor para cada admirador que pretenda ofrecer una última muestra de afecto y reconocimiento al hombre que le puso letra y música a varias generaciones, a millones de almas.
Con la policía desafectada del operativo en la Avenida Mitre, la gigantesca masa de seguidores y familias se protege a sí misma en la entrada al Parque Los Derechos del Trabajador de Villa Domínico, en el partido de Avellaneda.
El canal oficial de Youtube transmite ininterrumpidamente la procesión entrando al polideportivo.
Desde la noche del sábado, cientos de personas se sumaron a participar de la vigilia ricotera. Según trascendió, la familia y los diferentes estamentos involucrados en el evento estarían evaluando extender el ingreso hasta el lunes o martes, si fuera necesario.


