Tarifas: trabajar más para pagarles a las privatizadas

Desde la asunción de Javier Milei, los hogares necesitan hasta 14 horas laborales más por mes para cubrir los servicios básicos. Mientras tanto, las empresas del sector multiplicaron ingresos y ganancias.
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Ilustración: Marcelo Spotti

Por Gladys Stagno | Desde diciembre de 2023, el Gobierno reordenó la política tarifaria bajo el discurso del “sinceramiento de precios” y el equilibrio fiscal. Pero el resultado no fue neutro, hubo perdedores y ganadores. Los primeros, mucho más numerosos.

Según un estudio reciente del Instituto Argentina Grande, desde que asumió Javier Milei, necesitamos –en el mejor de los casos– trabajar 14 horas más por mes para cubrir la canasta de servicios.

Hablamos de luz, agua, gas y transporte para un hogar de una sola persona, y de las horas laborales de un trabajador o trabajadora del sector privado registrado, a los que mejor les fue en estos años. En un hogar con más integrantes o menores ingresos, el panorama es peor.

Sucede que los tarifazos alcanzaron un aumento real del 190% y llevaron a que los servicios representaran en junio de 2026 el 11,2% del ingreso mediano de un argentino (SIPA), mientras que en noviembre de 2023 no llegaba a ocupar 4%.

La mano viene tan mal que el Gobierno decidió postergar el tratamiento del proyecto que modifica el régimen de Zona Fría, que busca reducir el alcance de los subsidios a las tarifas de gas y que ya obtuvo media sanción en Diputados. La razón: el miedo al elevado costo político a pagar por lo que implicaría aumentar aún más las tarifas en pleno invierno.

En donde se utiliza garrafa para cocinar y calefaccionar, el 39% de los hogares argentinos, el peso de comprar este insumo no encuentra techo. Luego de que el Gobierno eliminó los precios máximos y congeló por dos años el valor del subsidio, la garrafa de 10 kilos subió más del doble que el salario.

En lo que refiere al combustible, según el mismo Instituto, un salario rinde 10 tanques de nafta menos que hace 2 años. Así, mientras la nafta subió 558%, el salario sólo lo hizo un 311%.

Transferencia de ingresos

Curiosamente, el sector energético fue uno de los más beneficiados del modelo Milei. Según un estudio reciente del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), frente a una suba del 334% en el índice de precios implícitos del producto, el rubro “electricidad, gas y agua” registró una expansión del 760%.

“Esta brecha, que se toma a modo de ejemplo, consolidó a los servicios públicos regulados como uno de los componentes de la economía real con mayor dinamismo relativo, en una carrera de precios solo aventajada por el sector financiero”, detalla el informe del espacio fundado por Claudio Lozano.

En otras palabras, el ajuste de subsidios fue más que compensado por fuertes aumentos tarifarios. Es decir que el costo del sistema se desplazó hacia las tarifas pagadas por hogares, comercios y pymes. Una transferencia directa de ingresos hacia un núcleo concentrado de empresas privatizadas.

Y también crecieron sus ganancias. “La masa agregada de beneficios de estas empresas aumentó más de 55% real entre 2023 y 2025”, detalla el IPyPP.

En una muestra de 18 firmas de servicios públicos, los ingresos por ventas crecieron 28% real entre 2023 y 2025, mientras el valor bruto de producción de toda la economía apenas aumentó 1%.

Para contabilizar a los ganadores de la nueva política tarifaria, podemos contar apellidos famosos: Mindlin, Eurnekian, Rocca, Vila-Manzano, Brito, Bemberg, Reca y Neuss, entre otros. Grupos que, lejos de incrementar la inversión en sus empresas proveedoras de servicio, volcaron gran parte del excedente a activos financieros.

“Varias prestadoras aumentaron sus carteras en fondos comunes de inversión, títulos públicos, acciones y otros instrumentos financieros. En algunos casos, esas tenencias representaron porcentajes muy elevados de su facturación”, detalla el informe.

Ilustración: Marcelo Spotti