Publicada el 10 de agosto de 2026
Redacción Canal Abierto | “Este miércoles, me pongo la camiseta por Argentina y por nuestra ciencia”, comienza el video viral en el que científicas y científicos de todo el país, desde Anillaco, La Rioja, a Córdoba, Bariloche o Puerto Madryn, convocan a la movilización federal prevista para este miércoles. En Ciudad de Buenos Aires, la acción será desde las 16, en el Obelisco.
Como expresan en el video, la medida contra el desmantelamiento del sistema científico busca denunciar la grave situación que atraviesan las universidades públicas, los becarios y becarias de CONICET, y los institutos nacionales como el de Tecnología Agropecuaria (INTA), el de Tecnología Industrial (INTI), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) o el Servicio Meteorológico, cuyos trabajadores nucleados en ATE son los principales impulsores de la jornada de lucha, en conjunto con la Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología (RAYCyT).
El reclamo que se remonta a fines de 2023, y bien asumió el Gobierno de Javier Milei, tomó un nuevo impulso la semana pasada, cuando 2.500 investigadores de todo el mundo, incluyendo una veintena de Premios Nóbel, pidieron, textualmente, por el “cese al desmantelamiento del Sistema Argentino de Ciencia, Tecnología e Innovación”.
Un informe del Centro de Economía Política que dirige la diputada Julia Strada sobre la ejecución presupuestaria de la administración pública nacional, con datos recientes, a julio de 2026, da cuenta de la magnitud del desguace. Así, el estudio muestra que en un contexto de caída del gasto total del 32%, en el área científica hay organismos que sufren recortes del 30, el 60 y hasta del 88%.
Puntualmente: El Programa de Promoción de la Investigación e Innovación registra una fuerte caída (-88%), al igual que el CONICET (-35%) y la CONAE (-64%). Por su parte, el Servicio Geológico Minero Argentino presenta una reducción (-30%), al igual que la Fundación Miguel Lillo (-30%), la CONEAU (-31%) y el Servicio Meteorológico Nacional (-35%).
Entre las áreas sensibles o estratégicas que también sufrieron recortes figuran las de Salud, donde por ejemplo el Instituto Malbrán registra recortes del 31%, la ANMAT de 37%, y hay programas críticos de atención sanitaria y prevención de enfermedades que presentan caídas de hasta 100%.
En las áreas que se ubican bajo “Desarrollo Productivo”, donde se incluyen organismos científicos, los recortes también son profundos si se compara con 2023. Así, la Comisión Nacional de Energía Atómica registra una caída del 40%, acompañada por descensos en la Autoridad Regulatoria Nuclear del 29%.
En un video previo publicado por el RAICyT, científicas y científicos explicaban cómo se traducía ese ajuste brutal, con el presupuesto para ciencia más bajo en 54 años, en los organismos. En este contexto, “miles de investigadores, docentes y técnicos se ven forzados a migrar o abandonar sus áreas de trabajo. Las pérdidas salariales llegan al 40% desde diciembre de 2023”, denunciaban.

