Publicado 14/10/2026
Por Leo Vázquez | Eterna Inocencia está celebrando los 25 años de A los que se han apagado, uno de los discos más significativos de su historia. Y lo hará con un show especial este sábado 17 de octubre en el Teatro Flores (Rivadavia 7806, CABA).
Surgida en 1995 en plena efervescencia de los géneros distorsionados y contestatarios, la banda se consolidó como una de las más importantes e influyentes del hardcore latinoamericano desplegando una trayectoria autogestiva que los ha llevado a forjar públicos propios en varios países de distintos contenientes.
En esta entrevista, realizada en AM 530 para el programa TDK y para Canal Abierto, su cantante y compositor Guillermo Mármol, que además es historiador y profesor, recorre la vida del grupo y sus influencias, habla de los pibes, de la convivencia entre el rock y la docencia, revive los convulsionados 90 y analiza la actualidad, sobre la que destaca:
“Nosotros nos volcamos a hacer bandas y mostrar ese descontento, y hoy el hardcore y el punk son estilos que están plena ebullición”

¿Cómo anda Eterna Inocencia?
-Estamos yendo a Tucumán, a Córdoba, a Concepción del Uruguay en Entre Ríos…
¿Todavía se usa micro de gira?
-Nosotros tenemos uno propio, después de 30 años ahorramos mucho para eso, y desde el año pasado lo empezamos a disfrutar, llegamos hasta Río Grande en Tierra del Fuego y hasta Jujuy, así que casi repetimos lo de “de Ushuaia a La Quiaca”.
¿Cómo empezó la cosa con Eterna?
-Tuvimos una experiencia con compañeros de la secundaria y ahí conocí a uno de los integrantes históricos de la banda que es Roy, uno de los guitarristas. Se llamaba Línea B, hacíamos covers de Sumo.
Empezaron cantando en inglés, ¿no?
-Claro, Luca vino trayendo mucha música nueva, y nosotros escuchamos por ejemplo Joy Division, The Cure, que eran bandas que también estaban presentes en la obra de sumo, sin ir más lejos el primer disco se llama Divididos por la felicidad. Entonces hay puntos de contacto más de los que uno piensa, y creo que lo que plantea Eterna como banda, que tiene que ver más con darle al rock algo que resulte significativo al momento de poder cantar una canción y compartirla, también tiene que ver mucho: esa imagen de Luca yendo a tocar a Obras en subte o en bondi, descalzo, es casi una metáfora de Jesús en el templo, siendo el templo lo sagrado y Luca prácticamente un mendigo, así que eso es bastante punki y hardcore.
A mi particularmente me gusta más la obra de él previa a Sumo, los años de Córdoba, solista, es lo que me mas gusta.
¿A dónde querían llegar con Eterna en aquel momento?
-A lo mismo que estamos haciendo ahora, grabar discos, salir a tocar, viajar, conocer gente, desde que empezamos a tocar la idea ya estaba armada, porque toda la previa la habíamos vivido con Línea B, realmente ese fue el periodo de mayor aprendizaje y ya cuando arrancamos con Eterna ya teníamos un poquito más definido el camino entre el hardcore y el punk, que empezaban a estar en ebullición, muchas bandas, una escena muy fuerte pero que recién empezaba, tuvimos la dicha de ser unos de los primeros, entonces todo el camino estaba por recorrer.
La banda nació en 1995 y en el 2000 ya habíamos viajado por Europa recorriendo España, Francia, Suiza, y acá Uruguay y Chile. Todo lo que vino después fue un gran regalo.
Pero hay una zanahoria…
-Yo creo que la zanahoria es tener este proyecto tal cual lo concebimos, dándonos el tiempo la razón en más de un aspecto, relacionado a lo que tiene que ver con pensar la banda de manera independiente, autónoma y no con un desamor porque no te llamaron de una multinacional o porque nunca firmaste, sino por una cuestión filosófica y hoy en día cada logro desbloqueado con esta forma de trabajar vale doble, porque atrás del proyecto estamos nosotros mismos, nuestra familia, nuestros amigos, no deja de tener una lógica casera, y es como lo hacen casi la totalidad de las bandas en nuestro país.
¿Cambió, no, desde el 95 hasta hoy? Se han ganado muchas cosas porque hoy por ahí es mucho más fácil grabar un disco, pero, ¿en qué se perdió?
-Creo que se transformó. Nosotros fuimos protagonistas de un cambio tecnológico importantísimo porque cuando empezamos con todo esto todavía nos mandábamos cartas, nuestra primera gira por Europa la organizamos por carta.
Esa revolución tecnológica afectó en términos positivos, los parámetros de divulgación también cambiaron, pero después el contexto en el que Eterna surgió, desgraciadamente es muy parecido al actual, y lo mismo está sucediendo con la escena hardcore y posthardcore en nuestro país, así como en mitad de los 90 creció mucho la escena porque había jóvenes que no estábamos de acuerdo con cómo se estaban planteando las cosas en términos políticos, sociales y culturales, nos volcamos a hacer bandas y mostrar ese descontento, hoy el hardocre y el punk son estilos de música que están plena ebullición, hay un montón de bandas de chicos que después de la pandemia descubrieron esa potencia, el mensaje que tiene y hasta en términos estéticos me animaría a decir que estoy observando que volvió hasta una forma de vestirse muy similar a como nos vestíamos nosotros.

¿La escuela no se quedó un poco en el tiempo?
-Se quedó, sí. Hay corrientes de vanguardia que vienen trabajando intentando seguir los parámetros de la UNESCO, pero después desde la práctica es muy difícil, tiene que ver con los entornos, las posibilidades, pero sí en líneas generales es una institución que requiere de una fuerte innovación.
¿Cómo compatibilizás la vida del rock con el laburo en la escuela?
-Bien, no pude continuar en la dirección de la escuela, porque requiere presencia, un buen director tiene que estar todo el tiempo en la escuela, y lo que me pasó era que no estaba ni en la misa ni en la procesión, no me podía ir a otro lugar que no fuera Chile o Uruguay, no podía irme a Perú, a México, Costa Rica, a Brasil, no podía ir a Europa, el lunes tenía que estar en el colegio, entonces la banda no se podía desarrollar.
Mencionabas a las bandas de aquella época, no todas siguieron, algunas retoman en formato revival, pero lo de Eterna ha sido una carrera imparable y un crecimiento muy grande, tocaron con Bad Religion hace poco, tienen esta gira, llenan lugares grandes, en Chile juegan de local… ¿Dónde está el secreto? ¿Qué receta encontraron?
-La idea pasa por lo que nosotros podemos entregar, y ahora al haber un nuevo flujo, al haber un periodo de nuevo crecimiento, hay un cruce generacional, un reconocimiento por parte de la gente y chicos nuevos que escuchan la banda. El haber tocado ininterrumpidamente durante 30 años, sin dudas te va dando experiencia, herramientas y conocimiento, por esa razón terminamos tocando con nuestros ídolos de la infancia, que son los Bad Religion, acá y en Chile. Me parece que la clave es la constancia y la perseverancia, y tener en claro los objetivos para que no sean grandes las frustraciones.
Acá no hay mucho más que lo que se ve, una banda que estuvo muy comprometida siempre con la realidad a la que pertenecía, entonces la gente termina viniendo porque se siente identificada, contenida, porque sabe que en los recitales de Eterna hay respeto, se cae una billetera y la devuelven, un celular también, te levantan si te caes en el pogo, hay una forma de relacionarse que parece que hoy escasea, porque lo que uno escucha cuando prende la tele o la radio o se informa por otros medios es la descalificación del otro, el maltrato a las personas, a las profesiones, el individualismo, todo eso es lo que no encontrás cuando vas a un recital de Eterna Inocencia, sino más bien un lugar en el que podés ser vos, en el que nadie te va a decir nada respecto a cómo te vestís, tu forma de pensar, siempre y cuando esa forma de pensar implique el respeto por el otro, por la diversidad, por la heterogeneidad, por comprender que en esa diversidad esta la riqueza, entonces la gente llega por el boca en boca y no se va nunca más…

Es lo que promueven con su propia historia, con las letras y con las historias que reivindican en sus canciones, esto de construir comunidad, la hermandad, lo colectivo…
-Exacto, me parece que pasa por ahí y ya para nosotros es natural…
Sin embargo se dice que la juventud es de derecha…
-Sí, también en los 90 se decía que la juventud estaba despolitizada y sumergida en la pizza y el champagne, y nosotros estábamos tocando música…
Es que muchos jóvenes estaban descreídos de la política…
-Exacto, pero muchas veces ese relato olvida de que había otros 90, que por ejemplo no todo el mundo estaba apático, Eterna Inocencia y un montón de bandas, fanzines, acciones, demostraban que había una juventud que sí estaba preocupada por lo que estaba pasando.
Así que puedo compartir hasta cierto punto, pero no lo tomaría como una afirmación de carácter totalizante, me parece que hay chicos que no están muy conformes con esto, que están en la búsqueda quizás, pero que no les suena muy bien.
Una cosa es lo que están pensando los chicos de 17 o 18 años, y está todo muy focalizado ahí… y otra cosa es lo que están pensando los que tienen 11, 12, ahí te sorprenderías… te lo digo por conocimiento, porque estoy en contacto con la juventud, tengo esperanza en esos chicos….

A los que se han apagado es el primer disco todo en castellano…
Claro, porque en ese momento empezamos a escuchar Alfredo Zitarrosa, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, Víctor Jara, Violeta Parra…
¿Quién trae eso?
-El camino propio, porque el punk te va llevando, porque vas viendo que a pesar de no sonar igual, desde la construcción lirica y las preocupaciones sociales hay muchos puntos en común, y para nosotros fue un recontra descubrimiento. Eso sumado a la gira del año 2000 en Europa, que nos preguntaban por qué cantábamos en inglés viniendo d argentina, eso también fue un shock, entonces empezamos a escribir en castellano que es un idioma maravilloso, muy florido, absolutamente metafórico, rico, y que además todos entienden…
¿Cómo es volver a aquel disco?
-Regrabamos una canción que es Le pertenezco a sus ojos, para que suene un poco con el sonido actual, y también pasamos las cintas analógicas, las digitalizamos y las pudimos remezclar, así que tenemos varios motivos de celebración, uno es poder escuchar el disco con una remezcla adecuada a los tiempos de hoy, la otra poder editarlo en formato vinilo, que no existía hasta el momento, después lanzar la pagina web, filmar el video y lanzar esta canción.
Es volver sobre temas que ya tienen 25 años pero que tienen letras muy vigentes, entonces también nos pareció una buena forma de mostrar que nosotros estamos diciendo estas cosas no desde ayer sino desde hace tiempo, y marcar la vigencia de la historia de la banda
Pero también tiene que ver con que la historia es circular, ¿no?
-Como historiador sabemos que la historia no se repite pero que tiene sucesos muy parecidos, no hay fenómenos que se vuelvan a repetir pero sí fenómenos llamativamente parecidos… la historia te sirve para poder pensar cómo articular con el presente…

Sobre las letras, cantan mucho sobre historias de luchas, Matías Catrileo, el mapuche asesinado en Chile, la Masacre de Trelew, los maquis, la guerrilla antifranquista en España, las radios comunitarias… imagino que muchos chicos se habrán enterado de este tipo de historias de lucha y de resistencias por Eterna. ¿Tienen esto presente?
-Sí, todo el tiempo, y lo que te da la posibilidad, que no te la da la Historia, es que podés romper en el arte cierto marco adscripto a un método científico, así que me muevo entre dos mundos, siempre hablando de lo mismo pero en uno con un rigor más de carácter académico y en el otro liberado a adjetivaciones, a percepciones… y después lo de contar historias es tan viejo como los poemas homéricos, la Ilíada y la Odisea, estamos un poco en ese plan nosotros, de seguir el camino de los aedos, así se los conocía en la Grecia antigua, los que cantaban los poemas…
¿Cuánto de fanzine, sellos independientes y skate queda en Eterna?
-Sigue todo, seguimos andando en skate, tenemos cultura skate, no quiere decir que estemos saltando y haciendo locuras ya casi a los 50 años, pero el skate y el punk son culturas que van muy ligadas…
¿Por qué?
-Porque muchas de las bandas que escuchamos venían en catálogos en las revistas de skate, Bad Religion, NOFX, Black Flag. Salías a buscar, gracias al skate llegabas a la banda de rock. Es la cultura skate, una forma de ver la vida.
Y los fanzines ya murieron, ¿no?
-Ahora hay muchos…
¿Impresos o redes sociales?
-De los dos tipos, si vas a los recitales ves muchos chicos de 16 o 17 años que descubrieron eso ahora, hartos de la tecnología están volcándose a hacer fotocopias, está volviendo a ocurrir, lo mismo que volantear los recitales, mas allá de las redes, hay un redescubrimiento importante de todo eso…
Los Eterna Inocencia son de Quilmes, ¿hay una identidad quilmeña en el rock?
-Sí, bueno, en Quilmes están los chicos de Autos Robados, de Kapanga, Sin Ley, hay bastante cultura skate también… yo en lo particular le meto mucha pila, mas allá de lo musical, formo parte de la Junta de Estudios Históricos de Quilmes, una institución de más de 80 años, conformada por historiadores locales, fui Coordinador General de la Junta en 2024, trabajo ad honorem para la Junta realizando charlas para las escuela, muchas de esas charlas las doy en espacios públicos…

Me recordaron una pelea con los Punks del Obelo, en el Teatro del Plata…
-Fue hace mucho tiempo, era cuando los recitales no se podían terminar, lo recuerdo y no es solamente para Eterna ese recuerdo, sino para un montón de bandas. Venían a traer una idea diferente de lo que era el punk
¿Skinheads?
-Sí, en realidad vos tenias a los skinheads por un lado pero también tenias un punk un poco más nihilista, que era lo que mantenía muy vigente Ricky con Flema, Sin Ley, los Dos Minutos, era un estilo. Y el hardcore venia proponer algo diferente, no solamente de criticar sino de proponer una alternativa, daba una vuelta más… Y hay cierto tipo de punk que no encuadra en ninguna de estas dos variantes, hay algunos que se reclamaban punks y terminaron matando al baterista de Superuva de una puñalada, a Juan Ledesma, esos también se decían punks…

Próximas Fechas
17/10 — Teatro Flores, CABA (entradas en Passline)
23/10 — Havana Club, Concepción (Chile)
24/10 — Teatro Coliseo, Santiago (Chile)
25/10 — Trotamundo, Valparaíso (Chile)
27/11 — Los años dorados, Bariloche
Entrevista realizada en AM 530 Somos Radio por Silvio Soler, productor y conductor del programa TDK, y por Leo Vázquez de Canal Abierto.
Entrevista completa:

