Nota publicada originalmente el 18 de junio de 2026
Redacción Canal Abierto | El Gobierno nacional ofreció en el inicio de la paritaria 2026 – 2027 de la administración pública nacional un incremento de 2,4% en junio, 2,2% en julio y 1,9% en agosto, además de un bono por única vez $50.000 para el mes de agosto.
UPCN aceptó y firmó nuevamente el acuerdo, y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) rechazó la propuesta por insuficiente.
El incremento acumulativo llega a 6,6% para el trimestre, mientras que la inflación acumulada durante los últimos tres meses supera el 8,3%. De esta manera, se profundiza la pérdida del poder de compra de los ingresos del sector público durante la gestión de Javier Milei, los cuales ya se ubican 43% por debajo de la inflación.
ATE exige un salario mínimo que supere los $2.200.000 necesarios para cubrir todas las prestaciones básicas contempladas en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, que protege los derechos individuales y colectivos de los trabajadores.
Según detallaron desde el sindicato verde, en el período anterior los aumentos acumulados llegaron apenas al 21% frente a una inflación del 33,2%, consolidando una pérdida salarial del 12,2% en ese tramo
“Se trata de una oferta que es insuficiente y que además no contempla un proceso de recuperación del poder adquisitivo perdido en el sector público”, aseguró Rodolfo Aguiar, secretario General de ATE, al tiempo en el que añadió: “El Gobierno viola la buena fe que debe existir en las negociaciones y que se encuentra garantizada por ley. Estamos asistiendo a un empobrecimiento planificado de todos los trabajadores del sector público”.
“Este Gobierno, desde que asumió hasta ahora, confiscó $12.000.000 en promedio a cada uno de los estatales. Este es un ofrecimiento que nos coloca cada vez más lejos de lograr un entendimiento y además acelera la conflictividad en el Estado”, denunció.
Por su parte, Mercedes Cabezas, Adjunta de ATE, disparó: “El aumento que ofrecen es vergonzoso. No nos resignamos a callar el vaciamiento y la desidia que hay en muchos organismos cruciales para el desarrollo del país. Decidimos rechazar la oferta porque este incremento es casi simbólico, no representa nada”.
“La realidad es que las y los trabajadores desde hace más de un año no pueden llegar a fin de mes ni cubrir las necesidades básicas; esto es insostenible. Muchos se encuentran severamente endeudados, con préstamos que no pueden devolver y atrapados en un espiral sin salida”, sintetizó.


