Citanova y Mauro Sergio, dos marcas emblemáticas en la cuerda floja

Tras el cierre de FATE, la liquidación de la histórica fabricante de agendas y la crisis de la tradicional marca textil exponen los nombres propios detrás de los números del INDEC. Chau mercado interno, hola desocupación.
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Mauro Sergio

Publicada originalmente el 25 de junio de 2026

Redacción Canal Abierto | La caída del empleo formal que reflejan los últimos datos del INDEC tiene nombres propios. Después del cierre de FATE, el deterioro de la industria nacional amenaza ahora a dos marcas emblemáticas para varias generaciones de argentinos: Citanova y Mauro Sergio. La primera ya fue enviada a liquidación judicial. La segunda atraviesa una crisis que mantiene en la incertidumbre a cientos de trabajadores.

Citanova, la histórica fábrica de agendas de la empresa Russ S.R.L., fue fundada en 1946. Si bien la crisis data de 2019, fecha en la que se presentó en concurso preventivo, la empresa no pudo reestructurar sus deudas, debido a la pandemia y la caída del consumo. Con la planta produciendo al 50%, la firma solicitó la quiebra y despidió a sus 38 trabajadores.

Ahora la Justicia ordenó la liquidación de activos, lo que derivó en el cierre de una planta con casi ocho décadas de historia.

Recientemente, la marca fue adquirida por Papiens S.R.L., pero el proceso marcó el final de la estructura productiva que la sostuvo durante generaciones.

La crisis textil

El caso de Mauro Sergio transita otro camino, aunque con señales igualmente preocupantes. Textilana, la empresa propietaria de la marca, ingresó en concurso preventivo con una deuda superior a los $5.200 millones y pérdidas cercanas a los $650 millones.

La planta pasó de emplear más de 800 trabajadores a sólo 200, que hoy viven bajo un escenario de incertidumbre respecto de la continuidad laboral y el futuro de la compañía. “Desde que entró en concurso, no hubo suspensiones ni despidos. Pero estamos viviendo una situación horrible. Casi no hay producción, a las chicas las hacen retirar temprano”, sostuvo el delegado gremial Mauro Galván, al portal InfoGremiales.

La situación de Textilana es un botón de muestra de lo que ocurre en toda la industria textil argentina, que atraviesa una de sus peores crisis en años. Según datos de la Fundación ProTejer, la producción cayó 33% interanual en febrero de 2026 y se perdieron más de 20.700 puestos de trabajo registrados entre finales de 2023 y diciembre de 2025. 

Lo que crece es extractivo

Aunque pertenecen a sectores distintos, ambos conflictos comparten un mismo trasfondo: el deterioro del mercado interno y la creciente dificultad para sostener estructuras productivas orientadas al consumo nacional.

La situación encuentra se ve reflejada en los indicadores sobre mercado laboral difundidos por el INDEC la semana pasada. Según el análisis de esos números realizados por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), al sumar los subocupados demandantes a los desocupados plenos (7,8%), la desocupación ampliada ya “llega al 15,3%: más de 3,2 millones de personas en el primer trimestre de 2026, 479 mil más que en 2023”.

Los datos por actividad esconden una economía cada vez más partida, donde los sectores vinculados a exportaciones y recursos naturales muestran dinamismo mientras buena parte de la industria orientada al mercado interno continúa retrocediendo.

Entre el primer trimestre de 2023 y el de 2026, la economía creció 2,3%, pero la tasa de empleo cayó de 45% a 44,8%. La actividad se sostuvo en sectores que no lograron dinamizar el empleo formal, mientras la industria y la construcción se retrajeron”, concluye el IPyPP.