Redacción Canal Abierto | El resultado de las elecciones del pasado 11 de agosto tuvo variadas interpretaciones políticas y económicas. Lo indiscutible, sin embargo, son las consecuencias del mandato macrista sobre el cuerpo social.

En los últimos tres años y medio, los sectores medios pasaron de representar el 43,5% de la población al 37,4%. Así, considerando la evolución demográfica, un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) concluyó que más de 2.700.000 personas dejaron de pertenecer a los estratos medios de la población.

De ese total, el 71,6% (más de 1.900.000 personas) fueron a engrosar el estrato de pobres no indigentes, el 17,8% (490.000) pasaron del estrato medio a la indigencia, el 3,7% (más de 86.000 habitantes) se sumó a la población vulnerable y el 0,2% (5.600 personas) a la población con fragilidad de ingresos. Según el estudio, solo el 7,4% (unas 200.000 personas) vivieron un proceso de movilidad social ascendente y pasaron a formar parte de los sectores acomodados.

La información disponible permite concluir que el 57,4% de la población se encuentra en situación de vulnerabilidad social que va, desde la fragilidad de ingresos hasta la indigencia. Se trata de 25,7 millones de personas que viven en hogares con consumos por debajo de lo socialmente aceptable.

Para este análisis, Ana Rameri y Claudio Lozano del IPYPP consideraron la metodología de estratificación social actualmente aplicada por la Dirección de Estadísticas de Ciudad de Buenos Aires (DGEYC), la cual define seis sectores o estratos sociales como resultado de un conjunto de relaciones entre ingresos y consumos construidos sobre la base tres valores de canastas (la canasta básica de alimentos, la canasta básica total y la canasta total).

En definitiva, dicha estratificación realizada -al igual que en el método de pobreza por ingresos- considera la condición socioeconómica individual según la condición del hogar de pertenencia.

Un dato que viene a reforzar las conclusiones del informe del IPYPP es el aumento de la desigualdad en la Argentina desde que asumió el macrismo. El coeficiente Gini –uno de los indicadores más usados para evaluar la diferencia entre pobres y ricos, que va desde 0 (igualdad absoluta) a 1 (total desigualdad)- durante el primer trimestre de este año se ubicó en 0,447 puntos, muy por encima de los 0,427 del segundo trimestre de 2016, primer dato disponible.

Recibí más periodismo de este lado

promoción

Nuestros temas