Pasó el Mundial y se recalienta la calle: las CTA y la CGT marchan junto a los jubilados 

Tras el paréntesis futbolístico, las centrales sindicales aceleran un plan de lucha que incluirá movilizaciones este miércoles al Congreso y la ya tradicional procesión por San Cayetano, el próximo 7 de agosto. Toma forma un paro general para antes de noviembre.
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Publicado originalmente el 21/07/2026

Redacción Canal Abierto | El movimiento sindical volverá a mostrar este miércoles 22 de julio una imagen de unidad en las calles: la CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores acompañarán una nueva movilización de jubilados frente al Congreso de la Nación.  

Tras el paréntesis impuesto por el Mundial, será la primera jornada del plan de lucha diagramado por las tres centrales. La siguiente parada tendrá lugar el 7 de agosto durante la tradicional marcha de San Cayetano y bajo las consignas Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo.  

Todo esto, con miras a realizar una gran movilización acompañado de un paro general antes de la llegada del Sumo Pontífice, a principios de noviembre.  

El miércoles 22 al Congreso y después  

La decisión de confluir con los jubilados también expresa una definición política: colocar en el centro de la escena uno de los sectores más golpeados por el programa económico libertario.  

Mientras el Gobierno sostiene el equilibrio fiscal como principal bandera, las organizaciones sindicales denuncian que ese objetivo se alcanzó mediante una fuerte licuación de jubilaciones, salarios, programas sociales y presupuesto público. 

Como ocurrió en los últimos años, la peregrinación desde el santuario de Liniers hacia Plaza de Mayo buscará transformarse en una multitudinaria demostración de rechazo al rumbo económico del Gobierno. Pero esta vez podría constituir también la antesala de una medida de fuerza de mayor alcance

En ese marco, dirigentes de las tres centrales ya admiten que un nuevo paro general forma parte de las alternativas en discusión. Aunque todavía no fue formalmente convocado, la posibilidad de una huelga nacional comenzó a ganar consenso como respuesta al avance del ajuste, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y las jubilaciones, la caída de la actividad económica y el aumento de los conflictos laborales en distintos sectores

La construcción de ese plan de lucha refleja también un cambio en la estrategia sindical. Después de meses marcados por acciones fragmentadas y distintos ritmos de confrontación con el Ejecutivo, la CGT y las dos CTA buscan consolidar una agenda común que combine movilizaciones masivas con medidas de fuerza de alcance nacional. 

La presencia conjunta en la marcha de los jubilados apunta precisamente a fortalecer esa unidad. Para las centrales, las protestas de los miércoles lograron instalar un símbolo de resistencia persistente frente a un gobierno que hizo del ajuste una política permanente y que respondió en reiteradas ocasiones con operativos represivos cada vez que las movilizaciones intentaron acercarse al Congreso. 

El desafío ahora será transformar esa confluencia en un proceso sostenido de acumulación política y social. Con la conflictividad en aumento y un escenario económico que continúa deteriorando los ingresos de trabajadores y jubilados, el sindicalismo busca recuperar protagonismo en la calle y construir las condiciones para una escalada del conflicto durante las próximas semanas.