Redacción Canal Abierto | Según la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), del año 1983 hasta fines del año pasado, efectivos de las distintas fuerzas policiales mataron a 4.960 personas: gatillo fácil, torturas en cárceles y comisarías seguidas de muerte, desapariciones.

Si bien se trata de sólo una cifra, esta de cuenta de una realidad que sufren los jóvenes, sobretodo de las barriadas mas humildes. Y es una situación que se sostiene sin corte en el tiempo, y por lo tanto es sistemática.

La 3ª Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil de este lunes 28 de agosto, además de un grito desesperado por justicia, busca instalar en la agenda pública la idea de que no se trata de hechos aislados, sino de una política institucional y deliberada.

“La represión y estigmatización de los sectores populares no se ha detenido con la vuelta a la democracia, sino que en muchos casos se ha vuelto política de Estado”, afirma Roberto Cipriano, Secretario de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM).

De las cerca de 5 mil víctimas que calcula la Correpi desde el retorno de la democracia, 259 corresponden al primer año de gestión de Cambiemos. Esto significa una muerte por gatillo fácil cada 25 horas.

“Durante los últimos 20 meses han crecido las políticas represivas”, sostiene María del Carmen Verdú, referente de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI).

La mitad son menores de 25 años, y el 45 por ciento de los casos ocurrieron en la Provincia de Buenos Aires. La Ciudad de Buenos Aires, Santa fe y Córdoba siguen el lamentable ranking.

Convocadas a la misma hora, las marchas partieron en CABA, desde el Congreso hacia Plaza de Mayo; en Rosario, desde los Tribunales Provinciales hasta la sede local de la Gobernación; en Tucumán, desde la Plaza Urquiza hacia la Plaza Independencia; en Mar del Plata, se concentran en Mitre y San Martín; y en Córdoba, en General Paz y 9 de Julio.