Redacción Canal Abierto | Santiago Maldonado desapareció el 1 de agosto del año pasado luego de una feroz represión de la gendarmería a la comunidad mapuche de Cushamen, donde había llegado para solidarizarse con el reclamo por tierras originarias. Luego de 81 días de angustiante búsqueda, el 17 de octubre, Prefectura encontró su cuerpo flotando en el Río Chubut.

Desde entonces, familiares y organismos de derechos humanos apuntaron a la responsabilidad de las fuerzas de seguridad. No obstante, el Gobierno negó ese vínculo hasta las últimas instancias e incluso intentó difundir otras líneas de investigación pese a que la Justicia había caratulado el caso como “desaparición forzada”.

Santiago Maldonado se multiplicó, su imagen trascendió fronteras, su historia inauguró un nuevo capítulo de la historia de luchas en nuestro país.

Hoy, a un año de aquella trágica jornada, la investigación judicial arroja más dudas que certezas respecto de su desaparición y muerte. “La autopsia debería ser un punto de partida para continuar la investigación porque sólo da cuenta de cómo murió y no del contexto que lo llevó a esa muerte”, señaló Sebastián Premici en diálogo con el programa radial Sobre La Hora. Periodista y autor del libro “De patrones y peones. Los aliados esclavistas de Mauricio Macri”, por estas horas presenta “Santiago Maldonado, un crimen de Estado”, una investigación sobre el caso y la responsabilidad de los funcionarios en la desaparición y muerte del joven tatuador.

“En el libro reconstruyo cómo fue esa represión a través del estudio de los dos expedientes (el habeas corpus y el de la desaparición forzada) más el análisis de los archivos secuestrados a escuadrones de inteligencia y Gendarmería, donde se puede observar de qué manera se llevó a cabo la operatoria ilegal”, explicó.

Premici trabajó en la cobertura del caso para la agencia Cadena del Sur y Pagina12, siguió todas las pistas, entrevistó a protagonistas y se metió de lleno en los expedientes judiciales. “Entre otras cosas, hay una reconstrucción muy fina, segundo a segundo, de cómo fue esa corrida –el 1 de agosto de 2017 a las 11:32 de la mañana- hasta que Maldonado llega al rio”.

“Con el libro mi obsesión fue la de escribir certezas. Y en el caso de la autopsia no me aportaba más que una causal de muerte: “asfixia por sumersión coadyuvada por hipotermia”. Sin embargo, eso no me dice cómo llegó al rio, ni cuántos gendarmes lo perseguían, ni las balas que le pasaban cerca. Tampoco me habla de la operación de encubrimiento posterior del Gobierno que quiso sacarlo o desaparecerlo del territorio. Bullrich lo desapareció cada vez que lo negaba”.

“En este sentido, hay un dato central: el hallazgo de vainas 9 milímetros servidas cerca del rio, y que por orden del juez Otranto no fueron levantadas y ni siquiera fotografiadas como evidencia. Eso le hubiera dado mayor entidad a los testimonios de los integrantes de la comunidad Mapuche, a quienes se encargaron de atacar desde un primer momento”, señaló el autor del libro.

promoción

Nuestros temas