Redacción Canal Abierto | Anoche, más de 120 ex policías federales armados tomaron el Ministerio de Seguridad porteño en rechazo al traslado a la fuerza de la Ciudad.

El hall del edificio, ubicado en Regimiento Patricios al 1000, se colmó con los manifestantes que ante las fallidas reuniones con funcionarios, aseguraron que se quedarán allí hasta que sus reclamos sean atendidos.

El conflicto data desde la creación de la fuerza por Rodríguez Larreta en 2017, que es una fusión entre la Policía Metropolitana y un sector de la Policía Federal. En marzo de este año, los ex federales  también realizaron una movilización desde Plaza de Mayo hasta la Legislatura, donde entregaron el listado de los policías que pedían volver a la Federal, junto a la denuncia de sus derechos laborales afectados por el traslado.

“Queremos volver a nuestra fuerza de origen. Dicen que estamos mejor y que tenemos sueldos dignos. Esto no es así. Trabajamos más por la misma plata”, declaró a AM 750, Ricardo Braustein, cabo primero de la Federal trasladado.

Ya a mediados de 2017, Ricardo Ragendorfer, periodista especializado en policiales, advertía estas internas. “Hay una preocupación legítima de los uniformados provenientes de la Federal por la posibilidad de perder su obra social y los beneficios como el cobro de horas adicionales -que en la Metropolitana no se perciben-.

Y agregaba: “hasta detestan ese uniforme violeta y absurdo que les pusieron. Sienten que perdieron autoridad porque ya no tienen chapa y muchos ni siquiera gorra o chaleco. Como consecuencia, parecen vigiladores o carteros gracias a que los uniformes no fueron diseñados por una sastrería militar sino por una agencia de publicidad contratada por el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta”.

Hoy, los agentes aseguran que hubo recortes salariales, y no poseen asistencia médica y seguro de vida por una decisión “arbitraria” del gobierno porteño.

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