Redacción Canal Abierto | El 31 de mayo, el irónico festejo del Día de la Energía Nuclear fue, para más de cien trabajadores de Atucha, la notificación de que estaban suspendidos.

Se trata en su mayoría de constructores que trabajaban para Tecna, filial de la española Isolux Corsán, encargada de la construcción del Balance de Planta en la central atómica, necesaria para la generación de energía eléctrica.

A mediados de 2017, la cancelación de la construcción de las centrales nuclearen Atucha III y Atucha IV y algunas obras complementarias conllevó el despido de cientos de trabajadores. Con los terrenos comprados, el proyecto que sería financiado por Canadá, Rusia, Francia y China de 3 mil millones de dólares quedó paralizado luego del comienzo de las negociaciones con el FMI.

Entre los suspendidos, hay 98 trabajadores del gremio de la construcción. También hay más de 30 del área administrativa y jerárquica que, en un 80%, fueron despedidos.

“Después de eso continuaron con el proyecto Carem, se volvió a llamar a licitación y una de las empresas adjudicadas fue Techint, y la otra fue Tecna. Ahí hubo una lenta reincorporación de gente, pero hoy ya hay 520 trabajadores afectados al proyecto Carem”, explica Julio González, titular de la Uocra Zárate, en diálogo con Canal Abierto.

El proyecto Carem 25 –sigla de Central Argentina de Elementos Modulares-, es un prototipo de reactor por el cual el país tendría en operación la primera central nuclear de potencia íntegramente diseñada y construida en Argentina. Aún faltan entre dos años y medio y tres para terminar la obra, que inició en 2012, pero los contratos se cerraron a valores de 2016, con un dólar a $18, y las empresas alegan que no pueden cubrir los costos con los precios de hoy.

En febrero, Techint amenazó con despedir a los 300 trabajadores si no reactualizaban los valores de los contratos. “Logramos que Techint entrara en una mesa de negociación, por lo tanto no despidió a ningún compañero. Pero Tecna, que tiene una subcontratista que es Adecco, el jueves de la semana pasada se comunicó mediante una administrativa avisando que debían darle suspensión ese mismo día a la totalidad de los trabajadores debido a que Tecna estaba discutiendo con la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) y no se estaban poniendo de acuerdo en cuanto a la actualización de valores y la revisión de contratos y que de esa manera se les hacía imposible continuar”, relata González.

Entre los suspendidos, hay 98 trabajadores del gremio de la construcción. También hay más de 30 del área administrativa y jerárquica que, en un 80%, fueron despedidos.

Según explica el dirigente, el gremio se puso en conversación con la CNEA y no obtuvo respuesta. Por otro lado, la audiencia que el Ministerio de Trabajo de la Nación para este jueves fue postergada sin explicación hasta el miércoles 12 de junio.

«Si la CNEA no reactualiza los valores, se ve afectada la contratista principal que es Tecna, la subcontratista Adecco, y el hilo más débil son los trabajadores –agrega González-. En Zárate, Lima, Baradero, hemos sido muy afectados por los despidos del sector nuclear. Se cortó una cadena importantísima y hay muchísimos comercios que han cerrado sus persianas porque no se han podido mantener, hay cientos de trabajadores desocupados”.

La zona norte de Buenos Aires es una de las más afectadas por el ajuste del Gobierno Nacional. Tanto es así que a mediados de 2017, a raíz de los 5 mil despidos en todo el sector industrial denunciados por los sindicatos, Zárate declaró la emergencia laboral.

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