Redacción Canal Abierto | La selección argentina debuta hoy en su tercer mundial. Vuelve a la competencia después de 12 años, y sin partidos jugados desde 2015. Su última participación oficial fue en los Juegos Panamericanos de ese año y quedaron inactivas por falta de financiamiento.

En la fase de grupos, se cruzará con Japón a partir de las 13 y será transmitido por la TV Pública.

En esta vuelta a los torneos internacionales, el encargado de dirigirlas es Carlos Borrello. Se prevé que el seleccionador optará por su sistema de juego preferido: el 4-3-2-1, aunque no se descarta una línea de tres en la defensa.

Ayelén Pujol, jugadora y periodista, se encuentra en Francia cubriendo la competencia. En diálogo con Canal Abierto comentó cómo viven este momento las pibas.

¿Cómo se vive esta vuelta al Mundial ahí?

– Volver a ver a la selección en un Mundial después de 12 años es muy especial, sobre todo teniendo en cuenta el momento que está viviendo el fútbol femenino en Argentina. No sólo en nuestro país. Acá en Francia pudimos comprobar que este es el Mundial de las reivindicaciones y que las distintas selecciones reclaman muchos derechos, acordes a la realidad que vive cada equipo.

¿Cuáles son las expectativas y deseos de esta experiencia?

-Hoy, creo que la expectativa no tiene que estar puesta sólo en el resultado, sino en el hecho histórico de que Argentina vuelve a jugar un Mundial y de haber logrado una clasificación en condiciones preparatorias no muy dignas, con viáticos que resultan vergonzosos.

¿Qué cambió para que esta participación hoy sea posible?

-Después de la Copa América de 2018 la realidad del equipo cambió mucho, con aquella foto emulando al Topo Gigio para exigir ser escuchadas. Esto es algo que este equipo lo sabe, y quiere que este sea el Mundial de la transformación y que a partir de acá el fútbol femenino en Argentina ocupe otro lugar, un lugar de protagonismo, en el que las jugadoras sean nombradas por sus propios nombres, en el que no tengan que pagarse los botines y que sean los clubes quienes se hagan cargo de eso y de algo tan básico como una obra social para cuando se lesionan.

Estamos frente a un momento histórico, que seguramente marcará un antes y un después, y que puede significar que a partir de ahora las mujeres y las identidades disidentes, quienes quieran jugar al fútbol, lo hagan con libertad.

Recibí más periodismo de este lado

promoción

Nuestros temas