Por Melissa Zenobi | Desde 2016, 13 mil hombres y mujeres recabaron información de las más de 4 millones de personas que habitan los 4.416 barrios populares, los cuales ocupan 44.425 hectáreas de todo el territorio nacional. Con ese dato, este viernes se presentó en sociedad el Plan Nacional de Barrios Populares, que incluye un cronograma de obras y presupuesto para su urbanización.

Coordinado y realizado por militantes de las organizaciones CTEP, CCC, Barrios de Pie, TECHO y Caritas Argentina, se trata del primer relevamiento de barrios populares de estas características.

Los datos que surgieron del mismo reflejan un diagnóstico para nada alentador: el 99% de los hogares no tiene acceso a gas natural; el 98% no accede de manera formal a la a la red cloacal; el 91% no tiene acceso formal al agua corriente y el 70% no está conectado a la red formal de energía eléctrica. 

“Empezamos este plan entendiendo que llevamos años abandonados por el Estado -contó Lila Calderon, de Barrio Obrero, en Cipoletti, Neuquén-. Los vecinos de los barrios populares sabemos lo que es levantarse a la mañana y, si llueve, tener que caminar por la mierda para llevar a los pibes a la escuela. Sabemos lo que es que los pibes se mueran de hambre, o electrocutados por las malas conexiones de luz”.

 

Mujeres y niños primero

La pirámide poblacional revela que, en villas y asentamientos, la población infantil representa más de la mitad del total. “Este diagnóstico muestra una creciente infantilización de la pobreza, la mayoría de los pobres son niños y niñas”, indicó Guillermina, militante del Movimiento de Trabajadores Excluidos.

“Los gobiernos deben entender que si tenemos agua potable, y no tenemos agua contaminada en las zanjas que pasan por la vereda de nuestras casas, se ahorra mucho dinero en salud, se le gana a la mortalidad infantil”, reflexionó, por su parte, Federico Gentili, integrante de la Mesa Nacional de Barrios Populares.

El relevamiento refleja, además, la relevancia femenina en la vida social de los barrios: en el 65% de los hogares, las responsables son mujeres. Además, el 85% de los hogares monoparentales también se encuentran a cargo de mujeres. Sin embargo, sólo del 30 % de ellas percibe remuneración por su trabajo; mientras que en el caso de los varones esa cifra asciende al 79%.

Un plan integral

El Plan Nacional de Barrios Populares prevé un abordaje en base a cinco ejes: integración urbana, vivienda, integración social, gobierno y participación popular, acceso al suelo urbano.

La integración urbana incluye desde la construcción de redes y conexiones de agua potable, cloacas y electricidad; hasta asfalto, recolección de basura y acceso a redes de telecomunicación. El ítem sobre vivienda contiene el acceso a créditos de mejoramiento y ampliación para ejecución de obras, como así también la posibilidad de acceder a artículos para equipar los hogares.

En materia de integración social, se entiende la necesidad de centros de salud, escuelas, espacios deportivos y clubes de barrios. Asimismo, contiene mecanismos para garantizar la participación y el protagonismo de los propios ciudadanos en el entorno en el que viven y se desarrollan.

Entre los principales lineamientos de esta propuesta se encuentra la inclusión de los trabajadores de la economía popular en la construcción de las obras, participación de los vecinos y vecinas en las decisiones y una perspectiva de género que atraviese todo el proceso, contemplando las necesidades de las mujeres en el pleno acceso a derechos.

 

Ley 27.453 y la lucha que la parió

En octubre de 2018 se consiguió la aprobación de la ley N° 27.453 sobre el Régimen de Regularización Dominial para la Integración Socio Urbana de los Barrios Populares. Está ley establece las bases para el inicio de procesos de integración socio-urbana en los 4.416 barrios en todo el país.

Araceli, vecina de Lagomarsino e integrante de la Mesa, remarcó durante la presentación: “El acceso a la tierra debe ser un derecho universal, garantizado para todos. Los vecinos y vecinas estamos dispuestos a trabajar en ésto que estamos presentando hoy. Mientras los políticos están ocupados en la campaña, nosotros seguimos construyendo en nuestros barrios. Debemos exigir que se reglamente la ley de urbanización aprobada en octubre de 2018. Nosotros no estamos pensando en cómo pagar la deuda externa, necesitamos que se pague nuestra deuda interna en Argentina”.

Para ella, el Plan Nacional de Integración Urbano es un paso fundamental para alcanzar la integración de los barrios populares. “Vamos a dar todas las peleas que sean necesarias para tener una Argentina con tierra, techo y trabajo; que tengamos nuestros barrios integrados y urbanizados para poder vivir de forma digna. Gane quien gane, este plan de urbanización tiene que hacerse realidad”, resumió.

Recibí más periodismo de este lado

Nuestros temas