Redacción Canal Abierto | Una «asignación no remunerativa para todos los trabajadores en relación de dependencia del sector privado». Así llamó el Ejecutivo al bono de $5.000 que se oficializó a través del Decreto 665, será no remunerativo, se podrá pagar “en los plazos, cuotas y condiciones que establezcan las partes signatarias de los Convenios Colectivos de Trabajo” y a cuenta de futuros aumentos.

La medida se concretó luego de un acuerdo entre Gobierno y gremios, pero los empresarios pymes –responsables de entre el 70 y 80% del empleo- no fueron invitados. “Me parece una falta de respeto que se haga una reunión entre dos o tres grupos y dejen afuera al 80% de lo que es la fuerza de servicios, comercial y productiva, que son las pymes”, expresó Marco Meloni, empresario textil y vicepresidente de Industriales Pymes Argentina (IPA) y de la Fundación ProTejer.

“Nosotros pensamos que se debe pagar, y se debe pagar mucho más, tres bonos te diría. El problema es la imposibilidad y cómo nos dejaron” (Marco Meloni, empresario textil y referente del sector).

En efecto, esas y otras organizaciones del sector –como la Central de Entidades Empresarias Nacionales, el Consejo Productivo Nacional, la Cámara de la Pequeña y Micro Empresa y el Foro de Empresarios Nacionales, entre otras- dieron a conocer un comunicado titulado “Queremos, pero no podemos” donde rechazan no haber sido invitadas y detallan los porqués.

“El querer y no poder es porque te mataron con las tasas, te dejaron sin capital de trabajo, la gente no tiene dinero porque tiene que pagar lo que ellos subieron que es la energía, la luz y la tarjeta de crédito con valores de intereses impresionantes. Nosotros pensamos que se debe pagar, y se debe pagar mucho más, tres bonos te diría. El problema es la imposibilidad y cómo nos dejaron”, sostiene Meloni en diálogo con Canal Abierto.

En esa línea, las entidades empresarias sostienen en el comunicado que la propuesta “además de justa, es absolutamente necesaria para recuperar el muy deteriorado mercado interno” pero que “la sostenida caída de éste, a lo que se suma un aumento desproporcionado de las tarifas dolarizadas de los servicios públicos, tasas de interés descomunales que hacen imposible el acceso al crédito, más una insostenible presión tributaria, han colocado a las pymes en estado de emergencia y a otras en estado terminal”.

La queja obedece a que el decreto del Ejecutivo desconoce la realidad pyme, uno de los sectores más castigados por las políticas económicas del gobierno de Cambiemos. “Hubo muy poca imaginación para solucionar los problemas. Lo que arreglan es pagar en cuotas a partir de octubre en el medio de las elecciones, teniendo que afrontar después el medio aguinaldo, las vacaciones, y la caída estacional. Como siempre, lo hicieron sin criterio porque no nos llamaron –relata Meloni-. Este gobierno nos hizo tanto daño que no nos permite pagarlo de la manera que ellos quieren. De los 24 rubros que manejamos en IPA, 21 andan mal. Mi sector, el textil, además de perder 36.000 puestos formales, unos 20.000 informales, y más de mil empresas que cerraron, está trabajando hoy al entre 45 y 50% de su capacidad según el eslabón de la cadena. El mueble, el plástico, los metalúrgicos, los químicos, todos están de la misma manera. Y todas las pymes están sufriendo este azote”.

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Como contrapropuesta, desde las organizaciones empresarias arriesgan la posibilidad de que el pago del bono sea tomado a cuenta del pago de IVA, cargas patronales, planes de pago, y/o cualquier otro impuesto, provincial o nacional, cuyos vencimientos operen en el mes en que el mismo sea abonado. “No aceptamos la argumentación que ello no sería posible desde el punto de vista fiscal, teniendo en cuenta los privilegios inconcebibles de los que han gozado  los sectores especulativos y/o monopólicos que se han beneficiado por las políticas macroeconómicas llevadas adelante por la actual gestión”, afirman.

 

Los excluidos de siempre

Según el decreto 665, además, el bono no es para todos. Quedarán afuera los trabajadores y trabajadoras del sector público nacional, provincial, municipal, o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tampoco percibirá el bono el personal de casas particulares ni los trabajadores que se encuentren bajo el Régimen de Trabajo Agrario, dos de los rubros con los sueldos más precarios del mercado.

Por otra parte, tampoco cobrarán bono alguno los trabajadores informales, una parte cada vez más importante de la clase trabajadora argentina.

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