Redacción Canal Abierto | “No me van a amedrentar. No me voy a callar”, fue la primera expresión en twitter de Javier Smaldone luego de haber sido detenido durante cinco horas en las que le allanaron la casa, le quitaron sus celulares y computadoras. El técnico, reconocido por haber advertido sobre los peligros del voto electrónico y los defectos del sistema de la empresa Smartmatic, estuvo demorado en la División Delitos Informáticos de la Policía Federal.

Fuentes judiciales señalaron que está siendo investigado por la filtración de los archivos secretos de la policía durante la semana de las PASO, conocida como el caso de “La Gorra Leaks” que investiga el hackeo a los archivos policiales. Sin embargo, hace instantes rechazó esa acusación en un hilo de tuit: “Pido disculpas a quienes me escriben preguntando cómo estoy (estoy bien). No quiero dar notas periodísticas, porque aunque sé que no cometí delitos, todavía no sé de qué se me acusa (en 6 horas de allanamiento, más 6 horas de detención en la PFA, nadie me leyó una imputación)”, aseguró.

“Sobre las versiones que leí en varios medios «periodísticos», nunca difundí ni 1 bit de la información filtrada por #LaGorraLeaks, ni mucho menos participé de ninguna forma de ningún «hackeo» a nadie”, sentenció Smaldone.

“Por eso estoy seguro de que el arrebato de todas mis herramientas de trabajo y comunicación, y la privación de la libertad que sufrí durante 12 horas fueron totalmente injustificadas. Y, como ya pasó antes, insisto en que esto no es más que una persecución política”, denunció el experto.

La publicación continuó con una serie de respuestas a las operaciones mediáticas que se difundieron sobre su caso:

“E insisto: no me van a amedrentar y no me voy a callar. Al contrario. Y seguiré diciendo bien fuerte que son unos reverendos hijos de puta”.

“Y un saludito especial a los miserables de mierda que nunca faltan, que salieron a difamarme y hasta se metieron con mi hija. En particular a la lacra que escribió la nota de @todonoticias”

“Y, finalmente, a los que se llenan la boca hablando de República, y después persiguen y le joden la vida a quienes dicen algo que les molesta: si piensan que así me voy a callar, pueden colgarse de @esta y jugar a que son Tarzán”.

El 12 de agosto, La Gorra Leaks se adjudicó la responsabilidad por el robo de 700 gigabytes de información confidencial de la Policía Federal y de la Policía de la Ciudad. Smaldone ni siquiera retuiteó, como lo hicieron muchos otros usuarios, esos contenidos.

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