Redacción Canal Abierto | Ricardo Russo, ex pediatra y reumatólogo del Hospital Garrahan acusado de producir y distribuir pornografía infantil, fue condenado a diez años de prisión, como pedía la Fiscalía, e inhabilitación perpetua para el ejercicio de la medicina. La condena aún no está firme.
Dos semanas atrás, había comenzado el juicio oral. Después de haber pasado 99 días en detenido en el Complejo Penitenciario de Ezeiza, permaneció en prisión domiciliaria en espera de la sentencia que ocurrió hoy. Luego de conocerla, Russo pidió seguir cumpliendo la pena en su domicilio hasta que la condena quede firme. El juez le negó el pedido y el condenado será trasladado a una dependencia del Servicio Penitenciario que deberá definirse en breve.
La causa fue llevada por el Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N° 6 de la Ciudad de Buenos Aires, presidido por el juez Gonzalo Rúa. El abogado defensor fue Ricardo Mario Izquierdo; Daniela Dupuy, la fiscal acusadora, y el Hospital Garrahan fue querellante en el juicio. Durante la primera audiencia estuvo presente Carlos Kambourian, presidente del Consejo de Administración del hospital.
Dupuy consideró al fallo sin precedentes y dijo que su equipo está «muy satisfecho» con el mismo, que tuvo en cuenta los agravantes que desde la Fiscalía habían aportado. También recordó que se trata de una red y que Russo puede no ser el último condenado por esta causa.
Durante los alegatos de inicio, la fiscal Dupuy, experta en tráfico de pornografía infantil y quien logró la detención de Russo en mayo, estimó que hay más de 1.500 víctimas individuales, de acuerdo a fotos y videos transmitidos desde noviembre de 2015 hasta el mismo 28 de mayo de este año, horas antes de su detención.
En la computadora de Russo se encontró una carpeta con más de 100 fotos de material prohibido que incluye a niñas menores de 13 años con sus genitales expuestos, incluso bebés, tomadas en el consultorio que el ex pediatra tenía en el Garrahan.
La abogada querellante del hospital afirmó haber sido compañera de Russo durante 20 años: “El monstruo estaba adentro y no lo sabíamos. Nadie podía saber que detrás de esta eminencia científica podía estar este depredador sexual”, dijo.
Según el abogado especialista en derecho informático, Carlos Aguirre, el tráfico del material en cuestión no se hizo a través de la deep web, ámbito utilizado para la circulación y comercialización de materiales de procedencia ilegal, sino a través de eMule, uno de los primeros programa de tráfico de archivos, hoy prácticamente en desuso.
“Es una herramienta vieja pero que todavía está disponible en Internet para compartir material entre dos usuarios. Así que también nos cabe la duda de si este hombre es bastante ingenuo o demasiado vivo”, comentó Aguirre. Además aclaró que no se trata de un caso aislado, como tampoco lo es la forma en que fue perseguido: “no es solamente el médico, hay ramificaciones en diez provincias argentinas”.
Al momento de la presentación de las pruebas, Dupuy se dirigió al juez: “lo que usted imagina por pornografía infantil es nada comparado a lo que va a ver”, le dijo. Por su parte, el abogado defensor sostuvo que nunca se negó la existencia de los archivos y los justificó como “imágenes médicas”.