Redacción Canal Abierto | Un grupo de cerca de cuarenta dirigentes de organismos de derechos humanos, de organizaciones sociales  y sindicatos de Argentina arribo anoche a Sucre, luego de una escala virulenta en Santa Cruz, en donde el jefe del Golpe de Estado, Fernando Camacho, se hizo sentir.

La delegación Argentina en Solidaridad con Bolivia fue retenida en el Aeropuerto Viru Viru. Las autoridades aduaneras separaron a catorce de los integrantes de la comisión y los sometieron a un interrogatorio hostil. Luego de sortear un escrache violento, finalmente el grupo pudo salir de la estación aérea y trasladarse a la capital boliviana.

Ya trabajando en la Iglesia de Senkaka, donde sucedió la masacre más grande del golpe durante la represión a una toma de una estación de gas, la organización se propone reunir las denuncias de víctimas y familiares para redactar un informe que pueda colaborar con la denuncia internacional de los crímenes.

El ex juez de La Plata, Luis Arias, cuenta a Canal Abierto: “Hay personas que han sido detenidas que ni siquiera hablan castellano, la policía les ha plantado pruebas diciendo que tenían chalecos, granadas, está el caso de un chico de 15 años con problemas de salud mental imputado por delitos de sedición, es muy duro escuchar los testimonios de las madres desesperadas porque no tienen abogados ni defensa”.

“La idea es hacer un informe para presentar en la ONU, la CIDH, para que tomen dimensión del régimen autoritario. Están interviniendo organismos de nuestro país que tienen sobrada experiencia en estas cuestiones, como el CELS, la APDH, abogados de derechos humanos, hay un potencial que lo ponemos a disposición porque nos duele que un país hermano este padeciendo esta situación”, explica Arias.

Sobre las declaraciones del ministro Murillo, Arias detalla: Hemos sido víctimas de amenazas del propio ministro de gobierno, quien dijo que realizábamos tareas de sedición y terrorismo. Y lo ha dicho públicamente, lo cual obligó a que una parte de la delegación fuera a la Embajada argentina a buscar un poco de protección para poder desarrollar nuestras tareas”.

Y sobre los ataques en el aeropuerto cuenta que “apenas bajamos nos separaron, tenían todos nuestros nombres y nos  llevaron a una oficina. Nos sometieron a un interrogatorio y después vinieron todos estos escraches, la policía estaba ahí y no hacía nada”.

Por su parte, Agustín Leechi, secretario de Organización del Sindicato de Prensa de Buenos Aires, amplió: “Estamos recibiendo situaciones de gente herida, asesinada, detenida, es bastante caótico todo porque hay mucho miedo de la población”.

“El ministro Murillo nos amenazó abiertamente, imagínense si con nosotros hacen eso cual es la situación de la población en general, arman todo el tiempo discursos falsos, así como nos dijeron a nosotros que somos terroristas, también lo hacen contra la población que se moviliza contra el golpe de Estado”, completa el dirigente de SiPreBA para esta nota.

Y sobre la bienvenida, aclara: “Nos esperó Interpol, separó a catorce compañeros y compañeras en un corralito, después de hacer los trámites para ingresar al país, en la escala a La Paz, sin salir del aeropuerto nos vinieron a amedrentar, gente mandada, civiles pero que claramente eran servicios, en la ciudad que responde a Camacho  nos empezaron a intimidar, y hasta agresiones físicas”.

La delegación está integrada, además, por Juan Grabois de CTEP, Pablo Pimentel de APDH La Matanza, Marianela Navarro del FOL, Gabriela Carpineti de Patria Grande, el abogado Roberto Carles, Ismael Jalil de Correpi, entre muchos y muchas otras.

 

Foto: Iglesia Senkata, 19/11/2019 

Recibí más periodismo de este lado

Nuestros temas