Redacción Canal Abierto | Cuando la revuelta popular en Chile y el golpe de Estado en Bolivia parecían llevarse todas las portadas de los principales medios latinoamericanos, un nuevo estallido social puso el foco en el extremo norte del subcontinente.

El paro nacional del jueves 21 de noviembre en Colombia inauguró un ciclo de protestas contra el Gobierno de Iván Duque que ya lleva 8 días. Sus reivindicaciones tienen que ver con la política económica del Ejecutivo y el rechazo a una serie de medidas conocida como paquetazo, y que implican una reforma tributaria, una laboral, una previsional y un programa de privatizaciones. A su vez, reclaman que las autoridades apliquen los acuerdos alcanzados en 2016 entre el Estado y las FARC.

“Hay un agotamiento y crisis del modelo neoliberal”, aseguró a Canal Abierto el politólogo y referente de Marcha Patriótica (movimiento político y social colombiano), Christian Arias. En esta entrevista, las razones del estallido, la brutal represión y lo que viene.

Paquetazo y acuerdos de paz

“Son una serie de medidas que quiere imponer el gobierno de Iván Duque, e implican una reforma tributaria, una laboral, una previsional y un programa de privatizaciones”.

“Se trata de lineamientos que plantea el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las sugerencias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)”.

“El rechazo popular es porque son políticas lesivas para las condiciones de vida de los trabajadores y trabajadoras. Entre otras cosas, apunta a que los jóvenes cobren salarios por debajo del salario mínimo, bajo el argumento de que así facilitaría la contratación. Hay también un intento de aumentar la edad jubilatoria”.

“El tema de las privatizaciones no es más que la continuación de un proyecto neoliberal que viene desde la década del 90´. Desde entonces, vivimos una reprimarización de la economía”.

“El déficit fiscal es altísimo y la inflación está superando todos los records, hoy en torno al 16%”.

Por la paz

“Los acuerdos de paz se firmaron en noviembre de 2016 entre el Estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP), e implican una serie de transformaciones en el campo, la participación política, la solución al problema de las drogas ilícitas y la atención a las víctimas”.

Una protesta, múltiples voces

“Se constituyó un Comité Nacional de Paro en el que convergieron 17 organizaciones, entre ellas movimientos sociales, indígenas, agrarios, de afro descendientes, de mujeres, de diversidades sexuales, las tres centrales sindicales (CUT, CTC y CGT) y partidos de la oposición”.

La represión

“La brutalidad policial es moneda corriente en las movilizaciones en Colombia. Siempre la respuesta represiva fue muy fuerte. Con el Escuadrón Móvil Antidisturbios a la cabeza, el cual año tras año asesina a jóvenes estudiantes en distintos escenarios de protesta. El más reciente fue el Dilan Cruz, quien murió el día en el que debería haber recibido su título de bachiller, a raíz de un disparo de proyectil Bean bag (escopeta calibre 12), un armamento de uso común entre los miembros del Escuadrón Móvil Antidisturbios”.

“El de Dylan Cruz fue un crimen de Estado”.

“La contención debe ser social frente a una protesta que venía siendo pacífica. Los videos muestran que no había confrontación hasta que la policía provocó la violencia”.

“Tras las movilizaciones, liberaron algunas zonas de la ciudad. Esto provocó que algunos grupos no relacionados a las protestas intenten hacer saqueos, pero en circunstancias muy particulares. Eso se exaltó en la prensa para instalar que había desorden para que la opinión pública rechace la movilización. Fue una estrategia organizada”.

“Con Uribe y Duque se implementó una política de “seguridad democrática” que poco tuvo de democrático, y mucho de represión y contrainsurgencia: fue una política de agresión directa a la protesta social, el pensamiento crítico y las voces alternativas que dejó saldos muy delicados, vínculos con el paramilitarismo y el narcotráfico”.

“Hay una tradición política muy violenta de las clases dominantes que representa Duque”.

Un grito continental

“Hay un agotamiento y crisis del modelo neoliberal. Las clases dominantes no pueden seguir acumulando en la medida que lo venían haciendo sin aplicar brutales ajustes que afectan a las mayorías populares. Y las repuestas de estas vienen siendo contra ese tipo de reformas o paquetazos. Lo estamos viendo en Chile, el gran modelo neoliberal en América latina”.

“En las últimas semanas el gobierno de Iván Duque vino promoviendo en todos los medios de comunicación que la economía creció 3,3%. Y la gente se pregunta: ¿por qué mi salario no alcanza para llegar a fin de mes? Esto es lo que se estuvo exteriorizando en Chile, en los últimos años en Argentina, en Ecuador y ahora en Colombia”.

Lo que viene

“El miércoles hubo un nuevo paro nacional y se vienen convocando a asambleas para acordar propuestas y una agenda de movilizaciones para los próximos días. Hasta ahora, el gobierno plantea una agenda cerrada y con condiciones respecto a qué se puede discutir y qué no. El objetivo es que el gobierno nos escuche, y eso quedó claro en las calles”.

 

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