La voz del tilingo (diría Jauretche) Por Hernán López Echagüe

El senador nacional Roberto Basualdo es sanjuanino, es decir, de San Juan, república de la explotación minera a cielo abierto y su cianuro y las aguas podridas y los subsidios impúdicos a los que se llevan de una el oro a precio miserable. Fue peronista, Basualdo. Aunque peronistas son o han sido todos. Después de ese período de desbarajuste existencial, y muy probablemente aturdido por semejante lapsus, creó el partido Producción y Trabajo. Es un hombre rico: Basualdo S.A. Eslogan de la empresa: El mega especialista en limpieza y perfumería. Especialidad, es dable presumir, que de pronto lo llevó a profesar una limpia y perfumada pasión por el macrismo. En el dos mil nueve vendió la empresa al Grupo Makro, banda de comerciantes que nacieron en Holanda, en 1968, bajo el slogan Cash and Carry, o sea, Efectivo y llevar.

En marzo de 2019 el diario Tiempo, de San Juan, descubrió y publicó que el senador, especialista en limpieza y perfumería, tenía sesenta asesores. Pero el senador actuó de inmediato y dijo: “En estos días mucho se cuestionó la cantidad de asesores que se desempeñan conmigo en el Congreso. Es por eso que les comparto un video donde hago una autocrítica y anuncio que a partir del 31 de marzo serán 23 mis asesores, 15 de planta transitoria y 8 de planta permanente”.

Hace unos cuantos días, en el debate sobre esa cosa de una ley de solidaridad y solidaridad y solidaridad y la reactivación productiva, el senador pidió la palabra y dijo, entre otras cosas:

“Fíjese: el otro día hicieron un decreto, que no tiene nada que ver con esta ley y que no comparto, por el cual va a recibir una indemnización doble quien sea despedido, y eso perjudica; eso perjudica la creación de nuevos puestos de trabajo, y perjudica y no alienta a poner nuevas actividades, nuevas plantas de producción, a agrandar la oferta, que es lo que tenemos que hacer en este  momento. Vamos a agrandar la demanda pero también tenemos que agrandar la oferta; eso es lo que necesitamos nosotros. Entonces, hoy vemos que a veces no damos confianza para poder reactivar la economía, como sucede con algún impuesto que queremos poner o con esta medida del decreto de indemnización doble. Todo eso frena a la producción”.

O sea, a juicio del senador Basualdo eseá, a mayor desocupación y despidos, mayor demanda. Brillante. Como toda limpieza minuciosa.

Al final, para arrancarnos toda duda, dijo: “Todos somos humanos y todos queremos sacar nuestra ventaja”.