Redacción Canal Abierto | La primera y última vez que se encuestó a los argentinos sobre sus creencias y actitudes religiosas, corría 2008. Once años después, el Centro de Estudios e Investigaciones Laborales dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CEIL-CONICET) volvió a encuestarnos y los resultados, en una década, mostraron variaciones sensibles.

“Esta Segunda Encuesta nos muestra diversidad de católicos, evangélicos y sin religión, los tres grandes grupos que trabajamos, en movimiento”, sostiene Fortunato Mallimaci, uno de los directores del organismo.

La Segunda Encuesta Científica sobre Creencias y Actitudes Religiosas en Argentina (*) muestra que el catolicismo disminuyó en cantidad de adeptos, aunque conserva una mayoría atenuada (62.9%). En comparación con 2008, los católicos se redujeron considerablemente, ya que por entonces alcanzaban el 76,5%. Según datos censales, en 1960 eran el 90,05% de la población y en 1947, el 93.6%.

Pero cuando se les pregunta en qué creen, las y los argentinos tienen respuestas curiosas. Mientras el 82,5% cree en Jesucristo, y el 81,9% dice creer en Dios, en tercer lugar aparece una fe particular: el 76% cree en la energía.

Otros datos interesantes que se desprenden de la encuesta son que más de un tercio de la población no cree en la reencarnación; que la Virgen, los santos y los ángeles han caído en adeptos; que, en cambio, creció la fe en la Astrología; y que sólo el 18,8% considera la eutanasia como opción ante una enfermedad terminal.

Entre las instituciones, las que pican en punta como las más creíbles son las universidades (7.8 puntos sobre 10), seguidas por la Iglesia Católica y las Fuerzas Armadas (5,4 puntos), el Papa Francisco (5,3 puntos), y los medios de comunicación (5 puntos). Los sindicatos, los partidos políticos y las organizaciones piqueteras están al final de la tabla pero subieron o mantuvieron su valoración en relación a 2008 mientras que los medios perdieron casi un punto de credibilidad en la última década.

 

Las religiones, el Papa, y educación

En términos geográficos, en una década, el decrecimiento del catolicismo es más acentuado en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el Noreste Argentino (NEA). En tanto el Noroeste (NOA) es la región más católica (76%) del país.

Por otro lado, la población que se declara sin religión y los evangélicos están en crecimiento. Los no religiosos crecieron en una década del 11,3% al  18.9%, mientras que los evangélicos lo hicieron, en el mismo período, del 9% al 15,3%. Los sin religión se encuentran en mayor proporción en AMBA (26,2%) y Patagonia (24,3%). En los alrededores de la Capital Federal, de hecho, 1 de cada 4 habitantes declara no profesar ningún culto. Las y los evangélicos, por su parte, aumentan más en NEA y NOA.

El rasgo saliente en relación con estas creencias es el acceso a la educación. “A medida que aumenta el nivel educativo mayor proporción de sin religión. Las y los evangélicos predominan en los niveles educativos más bajos”, sostiene el informe.

Por su parte, la edad también juega un rol. Las personas de 65 años y más se identifican en mayor medida con el catolicismo (81,5%) mientras que entre los jóvenes crecen las opciones evangélicas y sin religión.

La relación con Dios, por otro lado, es bastante individualista. Entre las y los católicos y sin religión el vínculo con la deidad es “por su propia cuenta”, mientras que entre las y los evangélicos la relación con Dios pasa mayoritariamente por el templo, al que asisten en un 53,1% de forma semanal.

Sin embargo, a la hora de hablar de dinero la fe no mueve billeteras: la sociedad argentina considera mayoritariamente que el Estado no debe financiar a las confesiones religiosas y apenas el 6,4% se pronunció a favor del sostenimiento exclusivo a la Iglesia Católica. Tampoco avala la enseñanza confesional en la escuela pública.

En tanto, el posicionamiento sobre el Papa Francisco es bien disímil. Mientras que al 40,6% su figura le resulta indiferente, el 27,4% lo considera “un líder mundial que denuncia las injusticias en el planeta”, y el 27% cree que está “demasiado metido en política en lugar de ocuparse de la parte espiritual”. La elección de un Papa argentino tampoco ha variado el nivel de la religiosidad de la población.

 

El feminismo y el aborto

Quizá contra gran parte de los pronósticos –o como mérito del crecimiento del feminismo- la mayoría de las y los habitantes de Argentina cuestionan las concepciones patriarcales sobre la familia y los roles de las mujeres y los varones en el hogar.

El modelo patriarcal de familia se destaca entre las y los evangélicos, mientras que entre las y los católicos y sin religión aparecen mayores niveles de acep­tación de la diversidad familiar y el matrimonio igualitario.

Además, entre 2008 y 2019 se duplicó la proporción de quienes afirman que el aborto es un derecho de la mu­jer y la mayoría considera que debe estar permitido en algunas circunstancias. Quienes más se oponen son las y los evangélicos, aunque 6 de cada 10 no está de acuerdo en prohibirlo siempre. Por el contrario, los y las sin religión son aquellos que están más a favor de su legalización.

El Estado, las drogas, la pena de muerte y los planes sociales

La encuesta también arroja otros datos que muestran desafíos preocupantes en relación a los derechos humanos. La mitad de la población se manifiesta a favor de la pena de muerte para los delitos graves, aunque entre las y los evangélicos se encuentra el segmento que mayor rechazo declara frente a esta práctica punitiva.

Por otro lado, siete de cada diez argentinos reclaman controles migratorios más estrictos.

De la misma manera en que las universidades lideran el podio de credibilidad, la gratuidad universitaria tiene amplia aceptación en la sociedad argentina: el 94,3% la considera fundamental.

Sobre el desempleo, la mirada es más compleja. Mientras más de la mitad piensa que el Estado debe brindar un ingreso a quienes no tienen trabajo, al mismo tiempo califican de manera negativa a “los planes sociales” como una forma de incentivar “la vagancia”.

En relación a las drogas, la encuesta también arrojó resultados sorprendentes. El consumo de la marihuana, por ejemplo, tiene amplia aceptación especialmente para uso medicinal (51,9%). Además, el 13,9% cree que su consumo debe estar legalizado en todos los casos y el 7,6% considera que todas las drogas deberían estar permitidas.

 

* Fue presentada el viernes 27/12 durante una reunión de la secretaría de Formación de ATE Nacional 

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