Redacción Canal Abierto | Las conquistas del movimiento feminista se verifican en distintos ámbitos, pero la ruptura del “techo de cristal” es una de las pujas que más dificultades encuentra. Se trata de ese obstáculo tan invisible como infranqueable que existe en el mundo laboral por la cual las mujeres ascienden en la escala jerárquica hasta cierto punto: en las cúpulas, todos son hombres.

Según la edición 2020 del reporte Women In Business de la consultora Grant Thornton International (GTI), la proporción de empresas en el mundo con al menos una mujer en la alta gerencia se mantuvo estable, en 87%, y la proporción de mujeres en esos puestos también ha permanecido igual en el último año, en 29%, luego de haber pegado un salto de cinco puntos porcentuales de 2018 a 2019. Sin embargo, en 2020 en algunos lugares ha habido mejoras notables. Uno de ellos es Latinoamérica, la región que ha experimentado la mayor subida del porcentaje de mujeres en la alta dirección, con un incremento de ocho puntos porcentuales.

“Las empresas familiares en América Latina generalmente han sido dirigidas por hombres, con una junta compuesta por colegas, amigos y familiares hombres. Sin embargo, ha habido un impulso reciente para lograr que estas empresas empleen a directores más independientes, liberando oportunidades para las mujeres. Por ejemplo, para ser parte de los niveles superiores de gobierno de la bolsa de valores brasileña, las empresas que cotizan en bolsa deben tener directores independientes”, explica el informe.

También da cuenta de que #MeToo y los movimientos feministas que ganaron las calles ayudaron a estimular la participación de mujeres en puestos de mando en la región, al crear conciencia en la sociedad sobre la diferencia de trato hacia hombres y mujeres.

En términos globales, África tiene la mayor proporción de mujeres en la alta gerencia, con casi dos quintos (38%) de roles ejecutivos en la región ocupados por mujeres. Contrariamentre, APAC (Asia Pacífico) tiene la cifra más baja, con un 27% de los altos directivos en la región siendo mujeres.

 

El caso argentino

La encuesta se realiza desde 1992. Los resultados del informe provienen de 4.900 entrevistas y encuestas realizadas en octubre y noviembre de 2019 con directores ejecutivos, gerentes, presidentes y otros responsables de la toma de decisiones de todos los sectores en empresas del mercado medio de 32 países.

Entre la muestra, se encuentran 75 firmas argentinas. Allí, la proporción de mujeres en puestos gerenciales llega al 24%, según aporta el sitio Infogremiales. Un 5% por debajo del promedio mundial y 9% debajo del promedio regional.

Por otro lado, de las empresas censadas a nivel local, el 70% no mide ninguna variable relacionada con género, apenas el 11% estudia el porcentaje de mujeres en la empresa y el 12% cuantifica los nuevos ingresos femeninos.

El mundo

Más lento o más rápido, la tendencia de mujeres en puestos de poder va en aumento en la mayor parte del mundo. En los últimos quince años, la proporción de mujeres en la alta gerencia se incrementó diez puntos porcentuales. Y en los últimos cinco, la proporción de empresas del mercado medio con al menos una mujer en la alta gerencia aumentó casi veinte puntos porcentuales.

Las dificultades para incrementar este número tienen que ver con el primer ascenso. Según una investigación de la consultora McKinsey, por cada cien hombres promovidos y contratados para gerente, solo 72 mujeres son promovidas y contratadas. Este “escalón roto” hace que más mujeres se queden atrapadas en el nivel inicial.

El escalón se rompe por una falta de enfoque en la paridad de género en niveles inferiores. La misma investigación descubrió que es más probable que las empresas implementen medidas de diversidad en roles más altos comparados al nivel inicial y posiciones junior; pero si los problemas en el nivel inferior no se reconocen, no habrán suficientes mujeres disponibles dentro de la organización para ascender”, destaca GTI.

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