Por Mariano Vázquez | A pesar de las amenazas del gobierno de facto de procesar por “sedición y terrorismo” a quienes realicen bloqueos en las carreteras del país, la movilización popular aumenta día a día. Más de 120 son los puntos de corte, informó a Canal Abierto el periodista José Luis Colque. “A pesar del amedrentamiento de las fuerzas de seguridad, el pueblo sigue en las calles”, aseveró.

Cínicamente, la mandataria interina, Jeanine Añez, encabezó este domingo un “diálogo nacional” al tiempo que militarizaba las principales ciudades del país y amenazaba con el uso de la fuerza para disolver los piquetes.

La convocatoria del gobierno de facto fue un estruendoso fracaso por las ausencias de cinco de los ocho binomios que están inscriptos para las elecciones, de la Central Obrera Boliviana (COB), del Pacto de Unidad, y de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Añez ni siquiera pudo salir indemne de la parodia: “Usted debe elegir entre pacificar o convulsionar el país; pacificar implica ser solo presidenta, y convulsionarlo es seguir de candidata”, le espetó la candidata a la Vicepresidencia por el Partido de Acción Nacional Boliviano (Pan-Bol), Ruth Nina.

Sobre la amenaza represiva, la Defensoría del Pueblo de Bolivia, agregó un elemento inquietante: la presencia de grupos de choque, protegidos desde el poder e “integrados por actores privados con carácter parapolicial y paramilitar, que a título de defender posiciones políticas se han arrogado de forma ilegal facultades propias de la Policía Boliviana, y con la aquiescencia de esa institución y del Gobierno”.

La Defensoría informó que el 8 de agosto en la Plaza Abaroa de la ciudad de La Paz, en donde se desarrollaba una vigilia frente a las puertas del Tribunal Supremo Electoral, “este grupo irregular demandó a los ciudadanos que estaban allí apostados a que levanten su medida bajo amenazas del uso de la fuerza”, y subrayó que “como se evidencia en las filmaciones la policía no intervino, conforme a su mandato legal y constitucional, para evitar las agresiones de ese grupo civil irregular”.

También dio cuenta que al día siguiente, en Cochabamba, “otro de estos grupos, autoidentificado como Resistencia Juvenil Cochala procedió a levantar bloqueos que se mantenían en la avenida Blanco Galindo y provocó un enfrentamiento entre civiles. En imágenes que circulan en medios de prensa y redes sociales, se puede observar que la RJC utiliza varios vehículos y motocicletas, portando chalecos antibalas, armamento artesanal, similar a bazucas, y petardos, así como lo hizo en anteriores ocasiones y con la permisividad del Estado boliviano”.

Hoy lunes, se cumplen ocho días desde que la COB y las organizaciones que conforman el Pacto de Unidad determinaran iniciar un bloqueo a nivel nacional para exigir al Tribunal Supremo Electoral (TSE) el respeto a la fecha de elecciones establecida mediante ley para el 6 de septiembre próximo.

Colque, desde uno de los puntos de bloqueo en Cochabamba, en el centro del país, informó que “más de 120 bloqueos se han completado en ocho días en los nueve departamentos de Bolivia en protesta contra el gobierno de facto que se niega a convocar elecciones”.

“El pedido de las organizaciones es respetar el llamado a elecciones nacionales y ante la amenaza de intervención militar hay alerta permanente de los bloqueos. Se observa movimiento de militares, han sobrevolado helicópteros y aviones amedrentando a los manifestantes”, explicó.

Luis Arce y David Choqeuhuanca, el binomio del Movimiento Al Socialismo (MAS) que encabeza todas las encuestas, exigió al gobierno de facto que se fije una fecha de elecciones por ley, que el que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) garantice que la misma sea inamovible, y que el acuerdo tenga el aval y auspicio de organismos internacionales y de la comunidad internacional.

 

Fotos y videos enviados por José Luis Colque

Recibí más periodismo de este lado

Nuestros temas