Redacción Canal Abierto | Ayer, una grupo de individuos enviados por el empresario Joaquín Jesús Somoza incendiaron pastizales a metros de la casa y los corrales de la familia Velázquez, en Ministro Rivadavia, Almirante Brown, provincia de Buenos Aires, poniendo en riesgo la vida de personas y animales.

El 20 de noviembre, Joaquín Jesús Somoza y su hijo Martín Somoza habían ingresado con un grupo de policías y otras 30 personas armadas al campo de la familia golpeado a sus miembros y destruido sus posesiones. Ahora, permanecen en las tierras linderas asediando a la familia y desmontando, incluso sin autorización municipal.

Jesús Somoza posee tierras aledañas al terreno de los Velázquez. Avanza en la construcción de un club de campo y, para eso, busca ocupar la finca lindera, donde funciona una unidad productiva agroecológica.

En 2014 y con la misma modalidad, Somoza ingresó con una patota a la casa de los Velázquez. Los individuos destruyeron íntegramente su casa y sus posesiones, y mataron o dispersaron a gran parte de sus animales con el apoyo presencial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que no ahorró golpizas ni detenciones. Más tarde, la Justicia falló a favor de los Velázquez en todos los niveles.

Héctor Velázquez, el padre de la familia, debió vivir 5 años en una casilla en la puerta de su campo mientras reconstruía su casa y la chacra, con frecuentes hostigamientos por parte de matones enviados por Somoza. El 24 de mayo de este año falleció producto de un cáncer.

Este viernes, Somoza volvió a poner en juego la misma modalidad. Con armas de fuego, machetes y palos, provocaron destrozos y golpearon fuertemente a tres integrantes de la familia que estaban trabajando. A pesar de no haber ninguna acción judicial de por medio, la policía se llevó detenido a uno de los hermanos Velázquez. El hombre fue liberado al día siguiente pero le iniciaron una causa falsa por supuesta portación de armas.

Los usurpadores siguen libres y avanzan en la construcción de un club de campo, sin autorización municipal y, ahora, también sobre los terrenos de la familia Velázquez. Han destruido los cercos, por lo que los animales de los Velázquez fueron encerrados para que no escapen y no pueden acceder a sus pasturas. También desmontaron varios cientos de metros de árboles y pasturas, plantando nuevos alambrados e ingresando materiales de construcción. Esas acciones tampoco tienen aprobación municipal.

La familia Kener Velázquez forma parte del Movimiento Nacional Campesino Indígena – Vía Campesina. Viven en ese campo desde 1979, producen alimentos y llevan adelante una unidad productiva agroecológica, que da trabajo a 22 personas de los barrios aledaños. Están inscriptos en el Registro Nacional de la Agricultura Familiar (RENAF) y en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA), dependiente de SENASA. Esta tarea brinda un salario social para las familias vecinas y, a la vez, permite una formación en la producción agroecológica y el acceso a alimentos sanos.

En el comunicado firmado por el Movimiento Nacional Campesino Indígena – La Vía Campesina, el  Frente Agrario Evita y la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular – Rama Agraria (UTEP Agraria), expresan: “Pese a las denuncias presentadas por este nuevo hecho, Somoza continúa impune. En tiempos en que la problemática del hábitat y la vivienda digna han tomado relevancia, un empresario sin títulos de propiedad avanza sobre tierras productivas de Almirante Brown, con patoteros y acompañado por fuerzas policiales. ¡Basta de empresarios ocupas!”

 

 

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