Redacción Canal Abierto | Con la propagación del virus Sars-CoV-2, creció la desigualdad. El dato, que parece una obviedad, cobra más sentido cuando a los millones de perdedores de la pandemia se le contrapone la lista de ganadores, un exclusivo puñado de personas que incrementó su patrimonio en un 31%.

El dato surge del Bloomberg Billionaires Index, el índice de millonarios que elabora la agencia Bloomberg cada año desde hace ocho. En 2020, el indicador registró la mayor ganancia anual de su historia entre las fortunas más importantes del mundo.

Mientras 1 millón y medio de personas murieron y la Organización Internacional del Trabajo calcula que se perdieron unos 500 millones de empleos en todo el globo, el 60% de los multimillonarios se hicieron más ricos.

En dinero, las 500 personas más ricas del planeta incrementaron en US$ 1,8 billones sus patrimonios netos. Sus fortunas ahora suman US$ 7,6 billones y la concentración se hace aún más grande en la cima de la pirámide.

Pandemia de COVID-19 mediante, ahora sólo cinco personas tienen fortunas que superan los US$ 100.000 millones –sus patrimonios combinados crecieron US$ 310.500 millones-, y otras veinte tienen al menos US$ 50.000 millones.

 

Los dueños del mundo

Según datos de Bloomberg, el que encabeza la lista de los que más ganaron durante la crisis de coronavirus es Elon Musk, fundador de la compañía aeroespacial SpaceX y director ejecutivo de Tesla, la cual alcanzó el récord de ventas de automóviles. Sumó US$ 139.700 millones a su patrimonio en 2020, alcanzó los US$ 167.200 millones, y se posicionó como el segundo hombre más rico del mundo.

Además, de acuerdo con la revista Forbes, la ganancia de Musk (mayor al 400%) fue la más grande que tuvo un multimillonario en un solo año desde que la revista comenzó a monitorear a las mayores fortunas del mundo.

En segundo lugar se encuentra Jeff Bezos, fundador y director ejecutivo de la empresa de comercio electrónico Amazon y dueño del diario estadounidense The Washington Post. Gracias a la multiplicación de las ventas online durante las cuarentenas, su patrimonio –que ya era el más grande del mundo- creció en más de US$ 76.900 millones y retuvo el podio. Cerró el año con US$ 191.800 millones en su haber.

El tercero que más ganó el año que acaba de cerrar fue el empresario chino Zhong Shanshan, fundador de la mayor empresa de bebidas de su país, Nongfu Spring. Con una ganancia de US$ 70.900 se convirtió en la persona más rica de Asia.

Su compatriota Colin Huang, director de la firma de e-commerce Pinduoduo, ocupa el cuarto lugar con una ganancia de US$ 43.500 millones, lo que llevó su fortuna a US$ 63.100.

El top five de ganadores en pandemia lo cierra Dan Gilbert, principal accionista de Rocket Companies -el mayor prestamista hipotecario de Estados Unidos-, cofundador de la empresa de hipotecas online Quicken Loans, y dueño del equipo de la NBA Cleveland Cavaliers. Gilbert incrementó su patrimonio en US$ 27.500 millones y cerró el año con US$ 34.600 millones.

 

Los impuestos

En un análisis de su índice, Bloomberg entrevistó a Chuck Collins, director del Programa sobre Desigualdad y Bien Común del Institute for Policy Studies (Instituto de Estudios de Política) de Estados Unidos, quien sostuvo: “La creciente riqueza multimillonaria golpea un nervio doloroso para los millones de personas que han perdido a sus seres queridos y han experimentado una disminución en su salud, riqueza y medios de vida. Peor aún, socava cualquier sentido de que estamos ‘juntos en esto’, la solidaridad necesaria para superar los difíciles meses que se avecinan”.

Como consecuencia de la ganancia desbocada de los súper ricos en plena crisis y del crecimiento de la concentración de dinero se ha reavivado la discusión en torno a los impuestos sobre los patrimonios en todo el mundo.

Mientras tanto, en la Argentina, la Ley 27.605 que grava de forma extraordinaria los patrimonios superiores a los $200 millones fue sancionada a mediados de diciembre y busca crear un fondo de ayuda para morigerar los efectos de la pandemia. Hace pocos días, Bolivia promulgó un tributo similar que será anual y permanente.

Según encuestas realizadas hace pocas semanas por Alfredo Serrano Mancilla, director ejecutivo del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), un promedio del 70% de la opinión pública en Argentina, Chile, México, Ecuador, Bolivia y Perú estaría de acuerdo con que los gobiernos cobrasen un impuesto extra a los millonarios de sus países. Argentina encabeza el ranking: el 76,2% apoya la medida.  

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