Redacción Canal Abierto | La Comuna 14 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue denunciada penalmente por la cesión de un espacio público un actor privado. Se trata de la plazoleta Luna de Enfrente, ubicada en Soler y Gurruchaga en el barrio porteño de Palermo. El viernes pasado, vecinos de la zona lanzaron una cuenta en Twitter para denunciar la apropiación por parte de Don Julio, un comercio gastronómico de la zona.

La denuncia fue presentada por el Observatorio del Derecho a la Ciudad, la Cátedra de Ingeniería Comunitaria, el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas y la Defensoría de Laburantes, planteando distintas problemáticas que se desprenden de esta situación.

Por un lado, el incumplimiento de la Ordenanza N° 46.229, que prohíbe “concesión, cesión, transferencia de dominio, tenencia precaria, permiso de uso ni cambio de destino de todo espacio destinado a parque, plazas, plazoletas y de todo otro espacio verde de uso público, se encuentre parquizado, jardinizado o no, perteneciente al dominio público municipal”.

En la presentación hecha en sede judicial se consigna que esta cesión también transgrede Ordenanza N° 43.794, que establece la posibilidad de cooperación del sector privado con políticas públicas, pero siempre que ésta sea aprobada por el poder legislativo. Esto no se cumple desde el momento en que los juegos infantiles que había en el espacio fueron removidos y personal de Don Julio instaló los canteros para la huerta, sin que el acuerdo haya sido validado por la legislatura porteña, ámbito en el que el oficialismo tiene mayoría propia y podría haber pasado sin mayores dificultades.

Un vecino que prefirió no identificarse le contó a Canal Abierto que hace aproximadamente un mes vieron que una empresa estaba levantando todos los juegos y bancos del lugar. “Pensábamos que era para mejorar la plaza, porque decían que estaba abandonada, cosa que es mentira. Primero vimos que ponían unas macetas y nos dijeron que era para una huerta de la ciudad. Algunos estaban a favor otros en contra. Porque con la situación de la pandemia y los chicos sin escuela era una buena opción para que jugaran. Pero después empezó a aparecer personal del restorán a trabajar en la huerta, poniendo tierra, la parte de herrería. Cuando empezamos a averiguar y hablamos con una gente que había sido empleada de la parrilla y nos contaron que se lo había cedido la ciudad. Hay vecinos que intentaron llamar a la Junta Comuna, pero no tuvieron respuesta del oficialismo ni de la oposición”.

La persona entrevistada describió al espacio afectado como una centro neurálgico para los vecinos. “Nosotros íbamos ahí, era nuestro lugar para estar. Está la Plaza Armenia, pero está siempre hacinada de gente y está llena de bares y restaurantes. Es otro tipo de plaza, más turísticas. Como siempre iban manteniendo y cambiando cosas en la plaza, pensamos que era algo de eso. Porque antes había un arenero que lo sacaron, pero metieron juegos nuevos y después iban pintando. La empresa Parquizar hacía mantenimiento regularmente. Además había una serie de paredes con graffittis y murales, porque ahí había un espacio de artistas que iban ahí. También está a 50 metros de la escuela de circo, entonces les chiques de ahí también iban a ensayar o a comer entre clase y clase. Es una plaza con mucha actividad. Es una zona muy transitada y céntrica”, contó.

Consultado por este portal, el abogado patrocinante e integrante del Observatorio del Derecho a la Ciudad Jonatan Baldiviezo expresó que “hay una necesidad de la ciudadanía que viene impulsando las huertas urbanas agroecológicas agroecológicas. Ese es un buen fin y desde el Observatorio y otras organizaciones venimos impulsando para que se incorpore en el plano urbano ambiental el estímulo del gobierno para que proliferen las huertas orgánicas agroecológicas, preferentemente comunitarias. Lo que ocurrió acá es que para avanzar en esta huerta urbana el gobierno está sacrificando una plazoleta. Y con la pandemia vimos que es muy necesario que existan más espacios verdes y públicos en la Ciudad de Buenos Aires”.

En ese sentido, Baldiviezo explicó que “lo que ha querido la constitución en el plano urbano ambiental es que los usos no signifiquen sacrificar unos por otros, sino que el gobierno vaya buscando las herramientas para lograr esa compatibilidad. En este caso, lo que el gobierno tiene que hacer es incorporar más espacios públicos. Si quiere incorporar huertas agroecológicas, tiene que impulsar nuevos espacios. Es la gran discusión de que se hace con la tierras públicas en la ciudad. El gobierno en vez de sacrificar plazoletas debería dejar de vender tierras públicas, para que parte de esas tieras sean destinadas a huertas urbanas”.

Y agegó que “el problema con los espacios públicos en la ciudad no solamente lo estamos teniendo ahora por la pandemia sino que viene desde los 90 cuando se empezó a privatizar la Costanera. Ahí hubo una discusión de lo público y los espacios verdes a partir de la cual se aprobó esa ordenanza que estableció una intangilbilidad de los espacios públicos, por la cual no se van a privatizar ni a cambiar su detino”.

Si bien desde el establecimiento comercial que se vio beneficiado con esta cesión se manifestó que los vecinos tendrán acceso al lugar, con lo que en principio no podría calificarse como privatización, Baliviezo advirtió que “en primer lugar va a dejar de ser una plazoleta y va a tener limitaciones horarias. Por otra parte la administración no va a quedar a cargo del estado o de la comunidad, sino a cargo de un privado que en este caso que usa esta huerta como sponsoreo para su negocio comercial”.

El abogado ve esta situación no como un hecho aislado, sino como un eslabón más de la cadena de sucesos mediante la cual el macrismo al frente del Gobierno de la Ciudad intenta ceder  espacios y recursos públicos al sector privado. En tal sentido, recordó que “hubo intentos previos del gobierno de avanzar en esta especie de convenios. Ya se había hablado en la zona de la TV Pública. Se avanzó de a poco con el sistema público de bicicletas que terminó privatizando. Vimos también como se sacó una ley para autorizar bares en algunas plazas. Como estaba la prohibición hubo que hacer una legislación de excepción. Como la comunidad se opuso no pudieron avanzar salvo en el parque Patricios. Y ahora están buscando esta herramienta con una causa noble como es que en la ciudad haya más huertas urbanas para realizar estas privatizaciones”.

“Creemos que es un primer paso, nos han comunicado que se están intentando este tipo de convenio en otros espacios públicos de la Comuna 14. Esperemos que estas discusiones se debatan en la comuna del barrio y no que queden encapsuladas en dos o tres actoers que vayan definiendo el destino del espacio público en la ciudad”, concluyó Baldiviezo.

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