Redacción Canal Abierto | El colapso sanitario acecha en los distritos de mayor circulación del Covid. La ocupación de camas de terapia intensiva en el AMBA y provincias como Mendoza, La Rioja y Santiago del Estero está al borde y los casos no bajan de los 15.000 por día.

Ante esta situación, lo que creció significativamente es la demanda de oxígeno, ya que muchos pacientes con dificultades respiratorias severas se encuentran cursando la enfermedad en sus casas. Tal es la situación que esta semana el jefe de gabinete, Santiago Cafiero, y los ministros de Desarrollo Productivo y de Salud, Matías Kulfas y Carla Vizzotti se reunieron con las empresas proveedoras de este gas medicinal para garantizar el abastecimiento de oxígeno a todos los establecimientos de salud del país.

Hoy, el Gobierno estableció que los sujetos que integran la cadena de producción, transporte, distribución y acarreo de oxígeno líquido medicinal a granel o en tubo, no podrán aumentar sus precios de venta y prestación de servicios por 90 días.

Alejandro Bucich, presidente de Argentina de Gases (ARGAS), informó que la es crítica y estresante. “Cuadruplicamos el consumo de oxígeno. La producción no da abasto para una demanda tan grande como la de los últimos días. Se empezaron a saturar muchas camas de unidades de terapia intensiva, acompañadas con oxígeno, que se empezó también a saturar”.

La titular de la cartera de Salud estimó también que hay una disminución en la edad de los internados, en parte por las nuevas variantes del, lo que motiva a que “el sistema se tense y la prioridad sea el oxígeno”. En ese sentido, Vizzotti aclaró que “hasta el momento no hubo que elegir o suspender la provisión de oxígeno” a pacientes.

En un escenario normal, ARGAS tiene la capacidad de entregar oxígeno a cien domicilios. Hoy la demanda es de 400. Pese a las mejoras e inversiones hechas, la empresa explica que además del gas hay faltante de cilindros y el recurso humano escasea. “Los que están pasaron de trabajar ocho horas a dieciséis”, dijo Bucich.

Un tubo de oxígeno puede llegar a durar hasta cuatro días para pacientes con cuadros moderados de Covid, y “cuadriplicar la producción implica una inversión de millones de dólares que no puede afrontarse en pocos días”, señaló el empresario.

Y agregó: “Cuando uno pide oxígeno medicinal, estamos corriendo contra la vida. La gente se ahoga. Estamos corriendo, estresados, con saturación de recursos humanos, fatiga de materiales porque desde hace un mes estamos trabajando a triple turno. La situación es crítica y estamos haciendo todos los esfuerzos. No estamos lucrando porque hoy no interesa la rentabilidad. Hoy interesa la vida, que la gente no se quede sin oxígeno ni en sus casas ni en un hospital. Es lo único que priorizamos en este momento”.

Por su parte, Germán Clausen, director de Gases Sudamericanos, informó que en estos momentos el consumo industrial (el 50% de su producción) ya se encuentra restringido y están dedicando una mayor proporción a lo sanitario. También dijo: “La escalada de consumo se empezó a dar en las dos últimas semanas y no dio tiempo aún para evaluar el porcentaje ni tiempo para organizar la demanda, pero por ahora cumplimos con todas las entregas”.

Una situación similar se vivió el año pasado durante agosto y septiembre, con una escalada exagerada de demanda, producto del pico de contagios. Sobre el momento actual, Clausen explicó: “A los mismos clientes que solemos visitar una vez por semana o cada quince días para proveerlos de oxígeno, ahora estamos yendo cada 2 días, lo que da cuenta que el aumento de demanda es entre tres y cinco veces mayor”.

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