Redacción Canal Abierto | Vecinos de Lanús manifiestan su preocupación por la instalación de una grasera en el barrio Campomar de Valentín Alsina. A pesar de venir expresando su oposición desde la Asamblea Vecinal a partir de distintas actividades, no han tenido respuesta y el proyecto empresarial sigue en pie.

Se trata de la Refinería del Centro, perteneciente al Grupo Beltrán en lo que era la aceitera de COFCO, ex Nidera. Además de la existencia en esa zona residencial de dos plantas que ya se dedican al procesamiento de grasa animal para la elaboración de manteca, margarina y alimento para animales, las luces de alarma se encendieron cuando los vecinos tomaron conocimiento de la magnitud de la nueva factoría, diez veces más grande que las existentes.

Las graseras Mapar y Ebos se instalaron en el barrio hace 30 años. Desde entonces, las familias que lo habitan vienen reclamando a organismos como ACUMAR, el Organismo Provincial para el Desarrollo sostenible (OPDS) y el Municipio local para su reubicación en uno de los polos industrial o curtiembrero que hay en la zona, sin tener una respuesta.

“Hay un polo al que van todas las empresas que curten el cuero. En Lanús también hay un polo industrial donde tranquilamente pueden llevar estas empresas y hacerlo en ese lugar. Este barrio tiene más de 70 años y estas empresas vinieron y se instalaron muchos después que se hizo el barrio. Y en el barrio funciona una escuela, jardines de infantes, un club de fútbol, una plaza donde la gente viene a hacer deporte…”, explica Javier, integrante de la Asamblea Vecinal de Lanús en diálogo con Canal Abierto.

“No tenemos problemas con que funcionen estas empresas, pero sí con que lo hagan a cielo abierto sin ningún tipo de cuidado en un ámbito en el que estamos los vecinos”, agregó.

En su planteo, también enfatizó que “a fin del año pasado se inauguró un polo educativo acá cerca de Villa Jardín. Entonces, entre tantas cosas que dijo, el intendente Néstor Grindetti habló de calidad educativa. Yo pregunto qué calidad educativa se le puede dar a los chicos si mientras están aprendiendo a sumar y a restar le ponen un perro muerto al lado o un animal en descomposición… Esto no es calidad educativa”.

También denunció que además de la cuestión de los olores que emanan las plantas en una zona en la que se hace vida social y recreativa, también se afecta el Riachuelo. “Sus afluentes van a volcar al Riachuelo de manera ilegal con una cañería clandestina que tienen. Todo esto se hace en complicidad con el Municipio, porque nunca se inspeccionó ni hizo una clausura. Nunca vino, nunca mandó inspectores a revisar esta mala manufacturación”, expresó Javier.

Los asambleístas tampoco tuvieron mayor respuesta en los órganos que deberían controlar. Al respecto, Javier recordó que “en ACUMAR el director es Martín Sabatella y la verdad que es el organismo que tendría que estar en defensa de los ciudadanos y sinceramente mira para otro lado. Nosotros mandamos notas de hace más de 15 o 20 años, desde que se constituyó ACUMAR y ninguna de las direcciones que tuvo acudió a nosotros”.

Los reclamos se vienen haciendo desde distintos formatos: festivales, bicicleteadas, movilizaciones y asambleas. En las próximas semanas tendrá lugar una nueva actividad en la zona afectada.

Además de la visibilización buscan interpelar a los candidatos que se encuentran en campaña. “Vemos que se pasean por todos los barrios prometiendo cosas. Bueno, nosotros los estamos esperando acá. A todos. Para que vengan y se interioricen, para que se hagan cargo y de alguna manera también nos den una mano en la lucha esta. Hasta ahora el único que se acercó a dar una mano con este festival fue Víctor De Gennaro. Queremos que haya más candidatos y funcionarios comprometidos con nosotros”, invitó Javier.

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