Redacción Canal Abierto | Cuando todavía se sienten las réplicas del temblor que comenzó a sacudir la Casa Rosada ayer a las seis de la tarde, puertas adentro ya se empiezan a escuchar cuestionamientos al rumbo elegido para la gestión y la campaña, y comienzan a resonar debates que hasta ahora se daban en susurros.     

En la categoría de Diputados Nacionales por la Provincia de Buenos Aires se dio el golpe más fuerte que recibió el Frente de Todos, que quedó segundo con 33.64%, debajo de Juntos que obtuvo el 37.99%.

Sin embargo, en la elección para diputados por la Ciudad de Buenos Aires el sacudón también fue de proporciones aun no calculadas, ya que la monumental diferencia dejó con poca expectativa al golpe de efecto que el oficialismo buscaba dar con la lista que encabezaba Leandro Santoro. Fue 48.19% para Juntos por el Cambio, 24.66% para Todos, 13.66% para La Libertad Avanza –del showman de ultraderecha Javier Milei y la reivindicadora pública del terrorismo de Estado Victoria Villarruel-, y 6.23% para el FIT, que también celebró un numero histórico para la izquierda en la Ciudad.

El séptimo lugar en esa boleta lo ocupó Claudio Lozano, director del Banco Nación, referente de Unidad Popular y una de las voces valoradas por Alberto Fernández, que planteó alternativas para cada decisión económica que tomaron el Presidente y su núcleo más cercano.

Entrevistado por el equipo de exteriores de Canal Abierto a la salida del bunker de campaña, en Chacarita, luego del acto de cierre de jornada del FDT, el economista habló sobre cuáles son los desafíos que se abren de cara al 14 de noviembre, de los condicionantes que pueden surgir de estas elecciones y de los debates hacia el interior de la coalición de gobierno.

“El contrato electoral del Frente de Todos con el pueblo argentino es recomponer sus condiciones de vida”, dijo, y aseguró que “ponerle un piso de dignidad a la situación social es clave, y eso requiere de una discusión diferente con el FMI”.  

¿Qué balance hace de los resultados?

– Son un fuerte llamado de atención para el Gobierno, claramente un cachetazo porque se perdieron 18 provincias y la provincia de Buenos Aires.

En este sentido, algunas de las presunciones que teníamos respecto a que el proceso de ajuste que se puso en marcha allá por octubre del año pasado y que persistió hasta junio, en relación a la negociación con el Fondo, han tenido algo que ver con lo que pasó.

Hay un dato objetivo, los niveles de pobreza y de indigencia en Argentina son superiores a los que teníamos cuando se fue Macri, y si hay algún contrato electoral que el gobierno del Frente de Todos tiene con el pueblo argentino es recomponer sus condiciones de vida, por lo tanto hay elementos como para no pensar que esto es fruto de que la gente se confunde, sino que hay cosas importantes que corregir en el rumbo de la gestión.

En materia económica, ¿cuáles son los indicadores que influyeron?  

-Hay una demanda muy fuerte para domar la situación en materia de precios sobre la cual el Gobierno no ha tenido éxito y que ha dado como resultado cambiarle el signo a la política económica, porque si bien la economía creció desde el pozo en el que había caído por la pandemia, lo hizo sobre la base de una distribución del ingreso más desigual todavía, se amplió la desigualdad, aumentó el excedente empresarial de los sectores más concentrados y cayó la masa total de los ingresos  populares y esto es fruto de cómo funcionaron los precios, entonces en ese contexto hay una demanda por ese tema y una demanda de todas las organizaciones populares que  integramos el Frente De Todos respecto al tema de un salario universal que le ponga un umbral de dignidad y nos garantice una Argentina libre de hambre, eso está planteado en todos lados y necesita tener un lugar en la discusión del Frente que hasta el momento no ha tenido”.

¿Le preocupa el fenómenos Milei, que se presenta como uno de los ganadores de la jornada?

– Me preocupa, pero creo que si se hacen las cosas como hay que hacerlas eso rápidamente se desarma, me parece que tiene mucho que ver con un elemento clave que es que la democracia argentina, del 83 para acá, no ha podido garantizar la mejora en las condiciones de vida de la población, y esto hay hecho que se acumule una bronca con el sistema político que no es menor. Hay un cuestionamiento al sistema político tradicional muy importante”.

Milei sacó el 13% ahora, en el 2001 el que sacó 13% fue Luís Zamora, con una orientación obviamente distinta, Milei es un peligro y Zamora no, pero los dos esbozan el latiguillo del cuestionamiento al sistema político, ese es el punto clave, la única forma de resolver eso es que el sistema político se haga cargo de lo que se tienen que hacer cargo, la necesidad de una renovación del sistema político argentino es evidente y la preocupación por los Milei es que se trata de un simulador que, en nombre de cuestionar el sistema político, defiende la cara más brutal del sistema de dominación vigente.

¿Cuál es el rumbo económico y social que debería adoptarse?  

– El ingreso universal; el control social del sistema de precios, que en las cadenas de producción estratégica de la Argentina, de alimentos, de insumos, haya una participación de trabajadores, empresarios pymes y grandes con el Estado y ahí se regule y se eviten los abusos de posición dominante, pero no sobre la base del Estado solo discutiendo con las grandes empresas, sino con todos los actores de esa cadena porque los que todos somos víctimas del abuso, las pymes, los consumidores, los laburantes, por lo tanto el Estado lo que tiene que hacer es articular ese conceso social en cada cadena de producción, no a nivel general, para mantener los precios a raya.

El control social de precios es clave y ponerle un piso a la situación social de la Argentina garantizando un ingreso universal sobre la población en situación de informalidad y desempleo, y eso requiere de una discusión diferente con el Fondo que la que se viene llevando hasta acá.

 

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Canal Abierto también dialogó con Alejandro Amor, primer precandidato a legislador porteño por el Frente de Todos.

 

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