Redacción Canal Abierto | El Festival Internacional de Cine Cannábico del Río de la Plata concluirá su tercer edición este sábado cuando se realice la entrega de premios. Hasta ese día, quedan diferentes títulos que se podrán ver hasta el viernes para quien esté interesado en sumergir se en esta temática.

Además de la exhibición y competencia, el evento cuenta con una instancia de mesas redondas en los que se discuten distintos abordajes del universo cannábico con distintas voces autorizadas en cada aspecto.

Alejo Araujo es uno de los directores del festival, y en diálogo con Canal Abierto contó que la propuesta tiene “muy buena convocatoria de público. Cuando uno arma esto, siempre tiene ganas de ver las salas llenas, así como las mesas y las actividades paralelas que hacemos. Así que estamos muy contentos con el acompañamiento que estamos teniendo”.

El realizador cuenta que este crecimiento se refleja en esta edición de distintas maneras. “Estamos creciendo un montón internamente, también en equipo, hemos sumado mucha gente. Y este año también pudimos publicar nuestra propia web, lo cual es muy importante para tener todos los contenidos y que sea todo más fácil también para quien quiera enterarse de la programación y de las actividades. Eso nos ordena y nos ayuda muchísimo”, explica.

Una de las novedades que tiene esta versión 2021 es la de la instancia competitiva. Las distintas categorías tienen sus premios. Algunas tienen premio en dinero, como Mejor Largometraje Internacional gracias a un auspicio de BSF Seeds y el mejor largometraje rioplatense, cuyo sponsoreo corre por cuenta del laboratorio Lumiton.

Araujo dice que esta instancia “era un desafío que queríamos lograr porque le da una categoría muy buena al festival para los participantes. Eso hace que  los realizadores y realizadoras que presentan sus películas tengan una motivación más ahí en la competencia. Es mostrar que tienen un espacio para este tipo de cine y que de trabajar ese tema en alguna película. Y siempre tener un reconocimiento cuando hacés una película está buenísimo”.

Y plantea que, más allá de le exhibición de películas, el festival puede ser un gran aporte de cara a un debate postergado sobre el uso de drogas en nuestra sociedad. “En general es la buena información. Primero porque venimos de muchísimos años… En realidad no, si lo pensamos en la historia no son tantos años. Las drogas están prohibidas hace 100 años nada más. Y hablamos de ciertas drogas porque bueno, tuvimos un caso muy paradójico que vemos ahora con el prohibicionismo del alcohol en Estados Unidos con la ley seca. La balanza demuestra lo mismo que está demostrando ahora la guerra contra las drogas: ninguna baja del consumo y la generación de mafias y marcados ilegales. Y sobre todo, no colaborando en lo más importante de este tema de educación”, expresa.

Y agrega que “un festival como este puede generar información certera, correcta, sin prejuicio, sin tabúes y poder hablar del tema tanto para los usos medicinales, pero también para el uso adulto responsable que puede tener la droga. Es el uso también llamado recreativo. A mí me gusta decirle adulto responsable porque creo que tiene que estar regulado como está el alcohol o el tabaco. Si sos una persona adulta que decide consumir marihuana, cuando tengas las mejores herramientas para lograr consumir de la manera más saludable”.

Al ser rioplatense, el festival va alternando sus sedes entre Buenos Aires y Montevideo. En el primer caso, también hay actividades en espacios culturales de Vicente López. Las proyecciones se realizan en la denominada Manzana de las Luces y la Casa del Bicentenario. En el caso de la localidad bonaerense el espacio elegido fue la Quinta Trabucco y el Cine York en caso de mal tiempo. Ninguno de los espacios pertenece al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

“Cuando empezamos a buscar lugares en el 2020 para hacer la primera edición en febrero del año pasado, pensamos, por ejemplo, en un espacio de la Ciudad de Buenos Aires como es el Anfiteatro del Parque Centenario. Pero la respuesta no fue positiva: nos respondieron tarde y aparte era excesivo el gasto que teníamos que hacer para utilizarlo”, recuerda Araujo.

Y añade que “después no se abrieron los canales al respecto y ahí  apareció en la oportunidad de los espacios que si bien estén en la ciudad pertenecen al Ministerio de Cultura de la Nación. Son de los lugares increíbles y aparte tenían ganas de de participar digamos de de la propuesta y de hablar del tema, así que se dio una relación buenísima”.

“Ya el año pasado, apenas terminado el festival, tuvimos un compromiso de volverlo a realizar ahí, así que seguimos con ese camino. En el caso de Vicente López también por un vínculo por otras experiencias de otros anteriores, teníamos un vínculo con el secretario de Cultura que también los abrió las puertas para hablar este tema y  también cuenta con unos espacios espectaculares como la Quinta Trabuco”, concluye.

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