Redacción Canal Abierto | En Las Vicentini, su autora, Mónica Chiesa, concatena escenas y va construyendo el relato de una familia de mujeres. “Una madre, una abuela, las tías, y la niña Olivia Vicentini, encargada de llevar a la novela la historia y la vida de sus abuelas”, detalla en el marco de la 46 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, en el stand de ATE en el marco del ciclo de Canal Abierto.

Con un escenario pueblerino como telón de fondo, Las Vicentini pasan sus días y sus noches en un cotidiano que por momentos puede ser abrumador. “Sunchales es el pueblo de mi abuela, y el libro está dedicado a mis tías, pero inventé mucho para la novela. Son personajes de la ficción que de algún modo entran en el mundo novelero. Mis tías noveleras entran en este mundo de papel. De golpe, Carlos Monzón entra en el restaurant y mis tías enloquecen. O el fotógrafo del pueblo, que también aparece cuenta Chiesa—. Seguramente hay recuerdos míos, de mi infancia, que se van entrelazando con esta ficción, pero Olivia Vicentini no soy yo”.

Aunque acaba de ser publicada por Editorial de la Comarca, Las Vicentini fue escrita hace más de diez años, y en 2012 fue finalista del Premio Clarín Novela. “Hablar de una madre que se va detrás de su deseo, dejando incluso a su propia hija aunque sea de manera intermitente al cuidado de otras, es algo que hoy nos interpela como mujeres”, explica su autora.

Desde entonces, además de los años, pasó un movimiento feminista que vino a cuestionarlo todo. “Cuando volví a leer la novela en esta bellísima edición, pensé cómo me sigue esto hablando, y quizás hoy me habla más que en aquel momento que estaba escribiendo y no sabía que todas estas cosas iban a suceder con las mujeres. Que iba a haber mujeres hablando libremente de su deseo, que iban a estar hablando de no maternar, de otros motores de la vida”, resume Chiesa.

Entrevistadora: Melissa Zenobi

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