Redacción Canal Abierto | “Wado no es el Che Guevara, no es un dirigente radicalizado. Tiene posiciones correctas en algunos puntos para mí, moderadas en otros, pero tiene un compromiso por lo que hace y por pensar las cosas, que contrasta con la frivolidad de los bloopers de los últimos tres años y de las últimas semanas”.

Las declaraciones radiales del líder del Frente Patria Grande, Juan Grabois, a La inmensa minoría (Radio con vos) vienen a posicionar al ministro del Interior, Wado de Pedro, como una de las figuras que podría disputar el lugar de representación dentro del Frente de Todos que quedó vacante el 6 de diciembre.

Ese día, tras conocerse el fallo en su contra, la Vicepresidenta abrió una disputa para ocupar el vacío que dejaría su anuncio: “No voy a ser candidata a nada, mi nombre no va a estar en ninguna boleta”. Según una reciente encuesta de Federico Aurelio, Cristina Fernández reunía el 64% de la intención de votos del electorado frentista.

Para Grabois, ese renunciamiento “facilita” la renovación en el Frente de Todos que, especuló, “ella va a apoyar”. “Y vamos a ganar, porque si lo que hay de este lado es feo, lo que hay del otro lado es horrible”, aseguró.

“Todo el mundo sabe que en el Frente de Todos hubo un inicio de la ruptura de un cristal que quedó rajado cuando el espacio que responde al Presidente, a (el ministro de Economía) Sergio Massa y al PRO se aliaron contra los que constituimos la mayoría para acordar con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Nos habían prometido que iban a lograr lo de las sobretasas y ni siquiera eso. Ahí quedó delimitado el campo y queda claro que no somos lo mismo, nos une una delimitación con la derecha más rancia, pero tenemos diferencias muy marcadas”, resumió.

 

Los nombres

En ese marco, el bolillero de nombres para ocupar las candidaturas no se reduce a De Pedro. El sector albertista se manifestó en el acto de este miércoles en Plaza Colón, donde el propio Presidente aseguró: “Me voy a poner al frente de todos nosotros sin exclusión”.

Por su parte, Massa persigue su propio sueño, intentando ser esa síntesis que cuente con la venia de los dos sectores en pugna. Su bastión es organizar la economía, con el freno a la inflación como ariete. Ayer, el IPC de noviembre cerró en 4,9%, y empezó a reflejar una desaceleración en comparación con el 6,3% de octubre, y todavía sin el impacto de Precios Justos.

Esta semana, además, logró renovar los 412.000 millones de pesos de deuda en pesos que vencían este miércoles y obtuvo un financiamiento extra por 360.000 millones de pesos, metiéndose personalmente en la negociación.

Mientras tanto, los gobernadores del PJ y sindicalistas de la CGT comenzaron a reunirse –como respuesta tardía al reclamo de una mesa de decisiones hacia adentro del Frente, que Alberto Fernández no convocó– y habrá otro encuentro la próxima semana entre los gobernadores y varios intendentes del Conurbano bonaerense, liderados por el de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde.

Foto: Maximiliano Luna

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