Redacción Canal Abierto | “¿Qué pasa cuando nos enteramos de que este señor tiene no sé cuántas señoritas a cargo y que siendo integrante de la Comisión de Seguridad tenía vinculaciones y contratos con empresas de seguridad? Hay una patente de corso y de impunidad para todo aquel que no sea peronista. Y a todo aquel que lo sea se le inventan cosas y afuera. Deberíamos preguntarnos todos, ¿es sostenible un país con estos parámetros de Justicia?”.

La referencia de la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner para ejemplificar lo que llamó la  “doble vara” en la inauguración del polideportivo Diego Armando Maradona en Avellaneda apuntó directo al corazón de quien hoy personifica la interna del PRO: el diputado Gerardo “Jerry” Milman.

Quien cobrara notoriedad como mano derecha de una de las presidenciables de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, está desde el atentado contra la vida de la Vicepresidenta en el ojo de la tormenta. Y es que la investigación del hecho lo dejó bajo el reflector y la refulgente luz desnudó un cúmulo de irregularidades que a diario suma causas en Tribunales.

De prosperar alguna de ellas, el rodar de su cabeza sería un poroto anotado para el otro presidenciable de la alianza opositora, Horacio Rodríguez Larreta.

 

Camino a la Costa

Milman comenzó su carrera política en las filas de la Unión Cívica Radical, partido que abandonó en 2007 cuando su posición antikirchnerista lo llevó a apoyar la candidatura presidencial de Elisa Carrió, quien encarnó la disidencia del radicalismo fundando Generación para un Encuentro Nacional (GEN).

Ya encolumnado en esa fuerza, entró como diputado nacional en el período 2009-2013, pero su pase a las grandes ligas ocurrió con el acceso a la Presidencia por parte de Mauricio Macri, quien lo designó secretario de Gestión Federal de Seguridad de la Nación. Es allí cuando comenzó la controversial historia política de este ciudadano ucraniano-argentino.

“Si quieren buscar ñoquis que vayan a la Legislatura (por el Congreso) y busquen los asesores de este señor Milman. Vayan a buscar ñoquis ahí porque está lleno. Está lleno de ñoquis mano derecha de Patricia Bullrich”, lanzó el gobernador bonaerense Axel Kicillof en el mismo acto de Avellaneda, lugar natal de Jerry. Su afirmación no es infundada.

Dos días antes del 1 de septiembre de este año, día en que Fernando Sabag Montiel gatilló a la cabeza de CFK, un testigo se presentó en Comodoro Py y declaró bajo juramento haber escuchado días antes, en el restaurante Casablanca —cercano al Congreso— a Milman decir: “cuando la maten voy a estar camino a la Costa”.

El testigo estaba sentado junto a la mesa donde Milman se encontraba con Ivana Bohdziewicz y Carolina Gómez Mónaco, asesoras del diputado, quienes al principio negaron tal reunión. Después –desmentidas por las cámaras de seguridad del restaurante–, negaron haber escuchado la frase y entregaron sus teléfonos a la Justicia, previo advertir que una había borrado el contenido y otra había cambiado el aparato.

La jugosa historia desató otra: la discrecionalidad con que el diputado más cercano a la presidenta del PRO contrataba asesores y distribuía fondos de la cartera que había estado bajo su órbita.

 

Enriquecimiento y asesoras

Gómez Mónaco comenzó a trabajar con Milman cuando éste aún ocupaba la cartera de Seguridad, como segundo del Ministerio de Seguridad que lideraba entonces Patricia Bullrich. La asesora había sido Miss Argentina en 2012 y cinco años más tarde era designada como directora de la Escuela de Inteligencia sobre el Delito de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal del Ministerio a cargo de Bullrich. En esa dependencia se forman los espías que investigan organizaciones criminales. Antes del nombramiento, no contaba con formación ni experiencia acorde con el área.

Su hermana, Daniela Gómez Mónaco, fue designada como jefa de administración, y gracia a ese cargo manejó sustanciosos fondos reservados.

También es dueña del centro de estética a metros del Obelisco y de otro negocio —una academia de danza y fitness— junto con la panelista de Crónica TV, María Mroue, que es el programa en el que aparecieron por primera vez en escena Sabag Montiel y su novia, Brenda Uliarte. La situación patrimonial de la asesora, antes de su nombramiento, distaba mucho de poder realizar una inversión de ese calibre.

Como consecuencia, Milman y ambas hermanas Mónaco fueron denunciados por presunto “enriquecimiento ilícito y lavado de dinero”.

Ayer, la Justicia intervino Salvattore Group S.A.S, una sociedad que Gómez Mónaco abrió en 2017 —pero que llamativamente comenzó a funcionar en 2019— junto con Fernando Agustín Daga, otro contratado de Milman en Diputados e inscripto como monotributista para brindar “servicios inmobiliarios”.

Para la Inspección General de Justicia (IGJ), que había iniciado un expediente en noviembre, tal sociedad sería una “pantalla”: no tiene capital social, objeto, ni presentó balances desde su apertura. Ésta funciona en un inmueble de casi 300 metros cuadrados propiedad de Gómez Mónaco y Graciela Bamonde, ex cuñada de Daga.

 

Dos lados del mostrador

Pero la frase con la que CFK se refirió a Milman también hace alusión a otro escándalo. El mismo data de abril, cuando otra asesora de Miman, María Luz Lanusse Peralta Ramos, fue arrestada en un control vehicular con un registro falso.

La titularidad del Peugeot 2008 Sport que conducía era del vicepresidente del bloque PRO en Diputados. “Jerry” alegó que la conductora era su novia, aunque su pareja es la legisladora bonaerense Florencia Retamoso.

El auto pertenecía a la Metalúrgica Oliva Hermanos, proveedora de servicios al Ministerio de Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, gobernada por el PRO desde 2007. Y es que Milman figurada como asesor de la empresa en seguridad internacional, mientras forma  parte de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados. El auto había sido dado en comodato por sus servicios.

El asunto tomó estado público en noviembre y le valió a Milman una causa por dádivas y malversación de fondos públicos, iniciada por el abogado Yamil Castro Bianchi, y su reciente imputación por el juez Daniel Rafecas. Desde entonces, según publica Ricardo Ragendorfer en Tiempo Argentino, aparecieron ocho facturas que el diputado le hizo a la empresa entre agosto de 2020 y octubre de 2022, por $1.269.000.

 

Otras causas

Esta mañana, las diputadas del Frente de Todos Mónica Macha, Carolina Moisés, Hilda Clelia Aguirre, Mara Brawer y Carolina Yutrovic presentaron un proyecto de resolución para excluir a Milman de la Cámara de Diputados por “inhabilidad moral”.

En los fundamentos, recuerdan la charla en Casablanca —motivo por el que está siendo investigado en la causa por el intento de magnicidio contra la Vicepresienta—, y los dos proyectos vinculados con la custodia y la seguridad vicepresidencial que el diputado del PRO presentó el 18 y 31 de agosto, un día antes del atentado.  En el texto del primero de ellos asegura: “No vaya a ser que algún vanguardista iluminado pretenda favorecer el clima de violencia que se está armando, con un falso ataque a la figura de Cristina, para victimizarla, sacarla de entre las cuerdas judiciales en las que se halla y no puede salir, y recrear un nuevo 17 de octubre que la reivindique ante sus seguidores.”

También resalta la causa iniciada contra Jerry y su jefa Bullrich por el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández. En la misma se los acusa de administración fraudulenta, defraudación contra la administración pública, asociación ilícita, abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público, nombramientos ilegales, negociaciones incompatibles con la función pública.

La causa es la contratación de 18 espías mientras ambos estuvieron a cargo de esa cartera en el gobierno de Macri. De acuerdo con la acusación, ninguno de los contratados tenía formación ni experiencia previa en inteligencia criminal.

 

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