Redacción Canal Abierto | Corría 2009 y el entonces estudiante de Medicina Pablo Luchetti, luego de presenciar varias cirugías se preguntó: “Después de realizar procedimientos quirúrgicos complejos, incluso con asistencia robótica, ¿cómo es que seguimos usando aguja e hilo para cerrar las heridas?”.

Con esa idea en mente, convocó a Luciano Poggi, diseñador industrial y especialista en gestión de proyectos, y juntos plasmaron la idea en un primer prototipo al que llamaron INCLODE, cuyas siglas en inglés significan “Dispositivo de Incisión y Cierre”.

“Ahí me convocaron a mí como director médico, y juntos comenzamos un camino que hasta ahora ha sido muy desafiante y muy lindo, que es el del emprendedor”, cuenta Diego Fridman, director médico del proyecto que a fines de noviembre de 2022 ganó el primer premio de Diseño e Innovación de la Bienal Iberoamericana de Diseño 2022, en Madrid.

“Hemos desarrollado INCLODE para mejorar el proceso de cicatrización de las heridas en las cirugías que se hacen dentro del quirófano, y consta de una especie de parche autoadhesivo que se coloca en la piel antes de que el cirujano haga la incisión para operar la patología que corresponda –detalla Fridman, en diálogo con Canal Abierto–. Luego, el cirujano hace la cirugía, cierra los planos profundos y cuando tiene que cerrar la piel lo que hace es activar un mecanismo de cierre que tiene adosado este parche autoadhesivo, que es como una especie de cremallera, con dientitos, que afronta los bordes de la herida para que queden exactamente en el mismo plano que estaban antes del corte”.

Y continúa: “Ese parche va a quedar allí unos diez o quince días hasta que cicatrice la herida y después el paciente lo pueda retirar en su casa sin requerir una visita adicional al consultorio y sin el hilo y la aguja tradicionales que, a pesar de afrontar los bordes de la herida, lo hacen de un modo irregular y ocasionando un daño en la piel, con lo cual entendemos que las mejoras estéticas van a ser muy importantes”. 

A las ventajas de INCLODE hay que sumar que está hecho de un material muy flexible, que se acomoda a la anatomía de la piel y permite la evaporación de cualquier tipo de secreción que se acumule por debajo del parche; que permite que el paciente se bañe al otro día; y que reduce el tiempo de quirófano: el cierre de una herida que puede llevar en forma tradicional 15 minutos, se realiza en 20 segundos.

 

Una idea, un equipo, un reconocimiento

Gracias al subsidio que en 2014 les otorgó el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, avanzaron con ensayos en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y en animales en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional de La Plata.

Rápidamente, esta tecnología emergente para el cierre de heridas fue premiada con el Sello de Buen Diseño Argentino –que otorga la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo a productos destacados de la industria nacional–, y en 2018 obtuvo el galardón Israel Innovation Awards, que brinda la Embajada de Israel en Argentina y las Cámaras de Comercio Argentino-Israelí. Con el premio de la Bienal recibieron un nuevo espaldarazo.

“Como equipo, el premio nos motiva y nos tracciona de un modo impresionante. Nos da fuerza para continuar, a pesar de las adversidades que todo nuevo proyecto tiene que enfrentar. Y es un reconocimiento para la calidad de los científicos argentinos y para el apoyo que hemos recibido de parte del Estado para poder iniciar nuestro camino –se entusiasma Fridman–. Fue una cadena de valor que fue sumando: hubo una idea interesante, un equipo que la pudo desarrollar, apoyo del Estado y hay reconocimiento nacional e internacional. Mucho más no podemos pedir, salvo estar en la calle con la gente viendo los resultados concretos que es la frutillita del postre”.

Camino a conseguir las autorizaciones de las autoridades regulatorias nacionales y extranjeras, la pyme de base tecnológica INCLODE S.A. ya cuenta con patentes argentina, europea y americana para comenzar a producir el dispositivo y realizar con él las primeras cirugías.

Fridman lo resume: “En una encuesta realizada entre 130 cirujanos argentinos, pertenecientes a distintas disciplinas, con distintos años de formación, la aceptación fue mayor al 90%. El equipo médico está esperando poder tener INCLODE en sus manos y en los quirófanos. Nosotros estamos tan entusiasmados como ellos y esperamos que esto sea lo antes posible”. 

 

Entrevistadora: Gladys Stagno

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